Los interesados

Juan 2:23-25 Estando en Jerusalén en la fiesta de la pascua, muchos creyeron en su nombre, viendo las señales que hacía. 24 Pero Jesús mismo no se fiaba de ellos, porque conocía a todos, 25 y no tenía necesidad de que nadie le diese testimonio del hombre, pues él sabía lo que había en el hombre.

Dice esta lectura que aunque muchos creyeron en Jesucristo, ni él mismo se fiaba de ellos porque los conocía a todos.

Jesucristo conoce las intenciones de nuestros corazones.

Alimentación de los cinco mil
Hay una lectura en la Biblia en Juan 6, que narra de la alimentación milagros de cinco mil personas, sin contar mujeres ni niños.

Juan 6:1 Después de esto, Jesús fue al otro lado del mar de Galilea, el de Tiberias. 2 Y le seguía gran multitud, porque veían las señales que hacía en los enfermos.

Actualmente muchas personas poco a poco se están alejando cada vez más de la sana doctrina.

Y muchos solo ven a Dios como quien tiene que cumplir nuestras necesidades materiales.


Estas personas que andaban con Jesús, lo seguían por las razones correctas, o solo porque querían algo de Él?

Lo que leímos en estos versículos, dicen que muchos solo lo seguían por las Señales que el hacía y por las cosas que él daba.

Debemos de tener en cuenta que donde hay una multitud de personas creyentes hay de todo tipo de personas.

Desde personas que solo buscar su beneficio personal, ahí vemos venta de libros, sorbetes, raspados, comidas, gaseosas, que se aprovechan del evento, y según la denominación religiosa hay camisetas, vasos con la foto del pastor, rosarios, crucifijos, escobas, cohetes, etc.

Pero también existen creyentes o seguidores verdaderos, que no van por la emoción, por el milagro, sanidad o prosperidad, sino que van a escuchar con sed la palabra de Dios.

Cuando ocurrió este milagro de alimentar a mas de 5 mil personas, podríamos pensar que esta multitud seguía a Jesucristo con fervor, con pasión….

Pero no fue así.

Al día siguiente lo seguían muchas más personas, pero no lo seguían con fervor, con pasión…

Sino que lo seguían porque les había dado de comer de gratis.

En el mismo capítulo 6 se narra lo siguiente:

Juan 6:22-26 El día siguiente, la gente que estaba al otro lado del mar vio que no había habido allí más que una sola barca, y que Jesús no había entrado en ella con sus discípulos, sino que éstos se habían ido solos. 23 Pero otras barcas habían arribado de Tiberias junto al lugar donde habían comido el pan después de haber dado gracias el Señor. 24 Cuando vio, pues, la gente que Jesús no estaba allí, ni sus discípulos, entraron en las barcas y fueron a Capernaum, buscando a Jesús.  25 Y hallándole al otro lado del mar, le dijeron: Rabí, ¿cuándo llegaste acá? 26 Respondió Jesús y les dijo: De cierto, de cierto os digo que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis.

Les dice que no lo siguen por haber visto las señales, sino porque comieron hasta saciarse.

Nuestro Señor Jesucristo sabía que muchos solo eran unos interesados.

Jesucristo sabe las intenciones de nuestro corazón y los motivos reales por las cuales lo buscamos, y sabe cuándo solo lo buscamos por interés.

Motivos por los que muchos buscamos a Jesucristo

Por salud
Por tener un(a) esposa(o)
Para que arregle tu matrimonio
Para que nos saque de la depresión
Porque tenemos problemas económicos
Porque vamos mal en las clases
Porque queremos un buen trabajo
Porque tenemos problemas familiares

Estos motivos de buscar a Dios no son malos, porque Dios es nuestro Padre y quiere lo mejor para nosotros.

Lo malo es solo buscarlo para que nos ayude, nos saque del problema y luego alejarnos de El.

Existen otros motivos que podemos citar algunos:

Para bailar, bailar y bailar hasta mas no poder
Para que miren como estoy prosperado
Por dar el diezmo y no estar bajo maldición
Por esperar recibir bendición sobreabundante
Para recibir poderes y dones
Para inscribir a sus hijo y tengan "padrinos" en USA.
Para recibir donativos de misioneros de otros países
Por el desayuno o ayuda econámica que dan en la Iglesia

Estos otros motivos son alimentados por algunos pastores, y muchos de sus seguidores creen firmemente en llegar por esta razón a una iglesia, que luego vamos a comentar.
Cómo sabemos que solo buscamos ir a una iglesia por interés?

Veamos un ejemplo:

Levanten las manos los que quieran recibir bendición sobreabundante?

(Todos levantamos las manos)

Levantes las manos los que quieran iniciar un estudio bíblico todos los miércoles

(Pocos levantamos las manos)

En la Biblia se narra un  ejemplo acerca de el interés:

Lucas 17:11-19 Yendo Jesús a Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea. 12 Y al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos 13 y alzaron la voz, diciendo: ¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros! 14 Cuando él los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados. 15 Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz, 16 y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste era samaritano. 17 Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están? 18 ¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios sino este extranjero? 19 Y le dijo: Levántate, vete; tu fe te ha salvado.

En esta lectura vemos que habían 10 hombres que estaban enfermos de lepra, y buscaron a Jesús para que los sanará, pero cuando ya fueron sanos, de todos ellos solo uno regreso a dar gloria a Dios y a seguirlo.

Los demás solo lo buscaban por interés.

Sabemos que somos unos interesados cuando:

Le suplicamos a Dios con fervor, pensando solo en nosotros y no en su voluntad.
Solo obedecemos y escuchamos lo que nos conviene de Dios.
Ya obtenemos la bendición y nos olvidamos de Él, ya no vamos a la iglesia
Nos enojamos con Él porque no cumplió nuestros caprichos.

Muchas veces le pedimos a Dios y no obtenemos respuesta a nuestra petición, y a veces es porque pedimos mal, pedimos para nuestros deleites.

A veces Dios no nos da respuesta porque a lo mejor El tiene otros planes para nosotros.

Ejemplo: Yo quería ser astronauta y me mareo con poco, o cree que muero si voy a los juegos mecánicos como la montaña rusa o el pulpo o el martillo.

Mi voluntad es querer ser Astronauta que me perjudicaría mi salud, pero no es la voluntad de Dios.

Qué debemos hacer ante todo esto?
Mateo 6:31-33 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? 32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. 33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

Debemos comprender que nosotros no nos merecemos nada en esta vida porque somos pecadores y que Dios nos da lo que necesitamos, no lo que se nos antoje.

Lo que realmente debemos de tener en cuenta con nuestro Señor Jesucristo es:

Ponerlo en primer lugar sobre todas las cosas
Amarlo, conocerlo, escudriñar su palabra
Saber que El quiere que seamos salvos
Obedecer su Palabra
Vivir en santidad
Seguir su Voluntad

Sobre la prosperidad
Este es un tema que muchos predicadores, falsos pastores, falsos apóstoles y falsos profetas alimentan en la gente para ofrecerles que van a recibir muchas bendiciones sobre todo en dinero.

Y estos tuercen las escrituras, para beneficio de ellos y engaño a sus seguidores interesados.

En Mateo 13, se narra de la parábola del sembrador, en donde se siembra semilla y esta cae en diferentes lugares pero solo una parte da fruto.

Como el oficio de agricultura era generalizado en la zona durante ese tiempo, estas lecturas se orientan a temas que un agricultor conoce como semilla, siembra y cosecha.

Mateo 13:8 Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno.
Estas parábolas que se relacionan con la agricultura era porque ese era el medio de trabajo mas generalizado en la zona, y de esta forma era más fácil que los hombres entenderla.

Otra lectura que habla de cosecha
2 Corintios 9:6 Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará.

Donde vemos que se habla en términos sencillos para comprenderlo.

Pero estas lecturas aunque tratan de sembrar y cosechar o dar fruto no es en el sentido literal.

En la parábola del sembrador, se narra que la semilla cayó en cuatro lugares:

El camino donde las aves se la comieron.
En pedregales donde no había mucha tierra y se secó.
Entre espinos que la ahogaron.
La buena tierra donde sí dio fruto

Jesucristo las explicó en la Biblia:
Mateo 13:19-23 Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino. 20 Y el que fue sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo; 21 pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza. 22 El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa. 23 Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno.

Se refiere a dar fruto.

Pero fruto del Espíritu Santo.

La buena tierra se refiere al que oye la palabra y la entiendo y al dar fruto la pone en práctica.

Los frutos que menciona son:

Gálatas 5:22-23 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, 23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.

Hasta aquí muchas personas logran comprender que los frutos no se tratan de recibir dinero o prosperidad material, pero hay otra lectura mal explicada, que abre los ojos y el interés de muchas personas.

Algunos pueden estar con sueño pero cuando el pastor, profeta o apóstol va a “soltar palabra” de bendición o prosperidad todos se despiertan.

Otro tema muy predicado: Bendición que sobreabunde

Malaquías 3:10 Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.

Esta es la lectura que apasiona a muchos, 

Tanto predicadores como los que los escuchan.

Principalmente a los que enseñan sobre la prosperidad y a los que solamente buscan citas que se refieran a este mismo tema.

Esto es lo que llamamos cerrar con broche de oro. O como para rematar de una sola vez sobre el tema.

Son las lecturas que más utilizan para "justificar" promesas de bendición y prosperidad a cambio de que siembres o pactes con dinero.

Porque aunque diezmo se trata de alimento no de dinero, muchos predican que en estos nuevos tiempos como no tengo cultivos ni ganado, el diezmo es lo que recibo y lo que recibo es dinero y ahí está el engaño que tergiversan la lectura y la convierten diciendo:

Traigan todos el dinero que anden y Dios te va a dar bendición (en dinero) que hasta sobreabunde.

De ahí es que se encuentren muchos siguiendo a un pastor por la promesa de recibir en grandes cantidades lo que “sembramos”.

Ofreciendo recibir al 30 al 60 o mas de 100%.

Como que si Dios diera más interés que los bancos.

Esto quiere decir que los pobres somos tontos ya que si damos el diezmo de nuestro dinero vamos a ser ricos hasta que sobreabunde.

Y aún hay miles de millones de pobres en el mundo.

Y como dijo nuestro Señor Jesucristo:

Marcos 14:7 Siempre tendréis a los pobres con vosotros,y cuando queráis les podréis hacer bien; pero a mí no siempre me tendréis. 

Dar con generosidad: Es dar sin recibir nada a cambio
Hechos 20:35 En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir.

Esto quiere decir que va a ser bienaventurado el que da de forma alegre, sin recibir nada a cambio.

Lucas 6:35 Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos. 36 Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso.

Para conocer si somos interesados o generosos vamos a leer la Biblia

Parte 1: Los Generosos
Mateo 25:31-46 Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, 32 y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. 33 Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. 34 Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. 35 Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; 36 estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí.

Este grupo le pregunta?

37 Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? 38 ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? 39 ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti?

40 Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.

Este grupo de creyentes eran generosos, porque daban sin saber que lo hacían para Jesucristo mismo, porque lo hacían sin interés.

Parte 2: Los interesados
Mateo 25:41-46 Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. 42 Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; 43 fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis.

Este otro grupo pregunta lo mismo

44 Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos?

Este otro grupo, preguntó lo mismo, pero dando a entender que si ellos hubieran sabido que al ser generosos y ayudar a los necesitados es igual a ser generoso y ayudad a Jesucristo, lo hubieran hecho, pero por interesados.

45 Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. 46 E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.


Este segundo grupo lo que quiso decirle es que si realmente lo hubieran visto a Jesucristo, si le habrían ayudado.

En otras palabras este grupo solamente le daría ayuda a alguien si ven a Jesucristo, de otro forma no le ayudarían.

Ahí es donde vemos el interés de este segundo grupo.  Ellos solo iban a ayudarlo si vieran que era Jesucristo.


Debemos hacer la voluntad de Dios.

Pero cual es la voluntad de Dios?

Romanos 12:2 No os conforméis a este mundo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál es la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Aquí nos dice cómo es la voluntad de Dios.

Pero cual es la voluntad de Dios?

La voluntad de Dios es que alcancemos la salvación, vivamos en santidad.

2Pedro 3:9  El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.  

Conoces tu motivación por congregarte o asistir a la iglesia?

Pidamos a Dios que ponga en nuestros corazones ser de los dadores alegres, que dan sin esperar recibir nada a cambio, que principalmente ayudemos a los más necesitados y mucho mas a los hermanos en nuestra fe.

Que Dios te bendiga

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