Seguir a Cristo

Josué 24:15  Y si mal os parece servir a Jehová,  escogeos hoy a quién sirváis;  si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres,  cuando estuvieron al otro lado del río,  o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis;  pero yo y mi casa serviremos a Jehová.

Muchas veces nosotros nos preguntamos que es servir a Dios.

Que es servir a Dios?

Esto dijo Josué, “yo y mi casa serviremos a Jehová”

Pero Josué no era sacerdote.

Josué era hijo de Nun, de la tribu de Efrain.

Los sacerdotes eran de la tribu de los Levitas.

Que significará servir a Dios, conforme esta lectura?



Josué 24:14  Ahora,  pues,  temed a Jehová,  y servidle con integridad y en verdad;  y quitad de entre vosotros los dioses a los cuales sirvieron vuestros padres al otro lado del río,  y en Egipto;  y servid a Jehová.

Nos manda a tener temor a Jehová, para servirle con integridad y en verdad.

Esto nos indica que aunque así como Josué no era sacerdote, pero el promete “yo y mi casa serviremos a Jehová”

Nos quiere decir que debemos adorar a Dios con integridad y en verdad.

Adorar a Dios con integridad y en verdad, significan tres cosas importantes:



1.- Vivir en integridad
Salmos 119:80  Sea mi corazón íntegro en tus estatutos, Para que no sea yo avergonzado.

2.- Hacer un compromiso con Dios
Salmos 119:106  Juré y ratifiqué Que guardaré tus justos juicios.

3.- Retener la palabra y dar fruto con perseverancia
Lucas 8:15  Mas la que cayó en buena tierra, éstos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia.

Josué hizo una promesa.

Releamos la lectura inicial: al final del versículo 15:

“yo y mi casa serviremos a Jehová”

Es servirlo con integridad, con compromiso, con perseverancia.

Conozco de un caso de un boxeador “cristiano”, puso en el techo de su casa con grandes letras esta frase.

Luego en las noticias nos dimos cuenta de que el realmente no le servía a Jehová.

Este boxeador no tenía integridad.

No tenía compromisos con Dios, solo con el boxeo.

No tuvo perseverancia.

Decir que yo le sirvo a Dios es muy fácil, solo es decirlo de palabras

Se debe servir a Dios con integridad, con compromiso, con perseverancia.

Compromiso no es ni parecido a lo que llaman pactos en el canal Enlace.

Es Dios quien hace el pacto con el hombre y no el hombre con Dios, ni mucho menos por medio de dinero.

Porque Dios no acepta sobornos.

Los pactos hechos por Dios se encuentran en:

Génesis 9:1 Pacto de Dios con Noé
Génesis 12:1 Pacto de Dios con Abraham
2 Samuel 7:1 Pacto de Dios con David
1 Reyes 9:1 Pacto de Dios con Salomón

Volvamos a la lectura inicial

Yo y mi casa serviremos a Jehová

Hay un refrán Nicaragüense que dice: El burro primero.

Esto lo usamos por ejemplo, cuando me quiero referir a que mi hijo y yo fuimos a Managua.

Si yo digo: Yo y mi hijo fuimos  a Managua, acostumbramos a decir esa frase: El burro primero.

Y corregimos y decimos: Mi hijo y yo fuimos a Managua.

En la lectura inicial vamos a notar que Josué dice:

“Yo y mi casa”

Y cuando algunas veces lo hemos leído a veces pensamos que fue la traducción al español que no vemos mal escrita esta frase.

Pero dice en la Biblia en Inglés:

Me and my house.

En latín dice:

Ego autem et domus mea (ego: yo, autem: pero, et:y,  domus: casa, domus dei: casa de Dios)

Será un error que se haya escrito así en esos idiomas?

Se aplica aquí el refrán del burro primero, o que pase el burro primero, o adelante el burro?

No.

Está escrito muy correctamente.

Para que una familia, una casa pueda servir a Jehová, primero debe ser el hombre o la mujer, cuando Dios es al primero que llama, para que después se convierta su familia.

Por eso es que dice y muy correctamente: “yo y mi casa serviremos a Jehová”.

Es primeramente al padre de familia o la madre de familia, cuando no está el hombre, quien debe ser y dar el ejemplo de servir a Dios con integridad, con compromiso y con perseverancia.

Porque solo de esa manera su familia, su casa, al ver la vida en integridad del padre o madre, su compromiso y su perseverancia es que van a decir: “ve hombré, en realidad mi papa o mi mama han cambiado realmente”, y es cuando se opera el cambio en ellos.

Que pasa cuando el padre o la madre no son ejemplos?
Cuando el padre o la madre no son ejemplos de integridad, de compromiso y de perseverancia, es cuando los hijos de decepcionan, se desmotivan, no quieren conocer de Dios.

Si un hijo/a ve que su padre/madre hacen un brujul o un negocio no lícito para Dios, que podrá decir, u opinar?

Si un hijo/a no ve integridad en su padre/madre, que podrá decir?

Cómo un padre/madre que no anda en integridad, que no tiene ningún compromiso con Dios, que persevera en la palabra de Dios puede decirle a un hijo que tenga integridad, compromiso o que persevere en la palabra de Dios si el/ella no lo hace?

Nosotros los que somos padres tenemos una gran responsabilidad

En los tiempos del profeta Zacarías, cuando los israelitas no cumplieron el pacto con Dios,  Dios le hace esta pregunta a ellos:

Zacarías 1:5  Vuestros padres, ¿dónde están? y los profetas, ¿han de vivir para siempre?

Dándonos a entender que debemos nosotros actuar diferentes a nuestros padres.

Nuestros padres al no conocer de Dios, o solamente conocer las costumbres y tradiciones eso nos enseñaron.

Nuestra responsabilidad es enseñarles a nuestros hijos

Deuteronomio 6:5-7 Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. 6 Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; 7 y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.

Esa es una de nuestras responsabilidades.

1.- Guardar la palabra de Dios en nuestros corazones
2.- Hablarle a nuestros hijos en la casa, en el camino, al acostarse al levantarse.

Si no le hablamos nosotros, quien le va a hablar?

Hace muchos años cuando yo no conocía de Dios, pero no quería que mi hijo tomara el mal camino, busqué a otras personas que le hablaran de Dios a mi hijo. (Sin saber que quienes le hablaban le estaban enseñando una doctrina diferente al evangelio de Cristo)

Yo no le podía decir a mi hijo, teniendo una cerveza en la mano, que tomar cerveza es malo, o con un cigarro encendido, decirle que fumar es malo.

No tenía la autoridad moral para enseñarle que era bueno o malo.

Porque no mostraba ante mi hijo, la integridad.

No podemos dejar que a nuestros hijos les hablen otras personas, incluso hasta puede ser otra doctrina, otro evangelio, y no el evangelio de Cristo.

No podemos dejar que sea el TV, NatGeo, History Channel sean los que les hablen a nuestros hijos de Dios.

Algunos de estos programas, según ellos educativos, ponen en duda la existencia o deidad de Jesucristo, algunos hablan mucho de un Cristo "humanizado", o más humano, con pecados como los nuestros, de posible relaciones sexuales, contacto con extraterrestres, etc.

No podemos dejar que a nuestros hijos sean otras personas las que le hablen de Dios.

Predicarle al vecino o a nuestros hijos?
A quien es más importante predicarle el evangelio de Dios? al vecino? a un desconocido? o a nuestros hijos?

Si respondemos que ya le hablamos a nuestros hijos y no cambian. Y por eso nos dedicamos a los vecinos, al prójimo, etc.

Es porque nuestros hijos no ven integridad en nosotros.

No es a la fuerza, sino por medio del Espíritu Santo

Zacarías 4:6  Entonces respondió y me habló diciendo: Esta es palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos.

Cuando decimos que nuestros hijos son demasiado rebeldes y no permiten que le hablemos de la palabra de Dios, estamos dejando de perseverar, de orar, de pedirle a Dios, que primero actúe en nosotros primero para después, que actúe en nuestra casa, en nuestra familia.

Significa que no tenemos integridad, que no tenemos realmente un compromiso ante Dios, significa que no perseveramos con nuestros hijos.

Significa que nos falta mas humildad, mas entrega a llevar una vida cristiana realmente comprometida en todos nuestros actos con Dios.

He decidido seguir a Cristo
Hay una alabanza que lleva este nombre.

La versión original tiene tres estrofas:

He decidido a Cristo/// No vuelvo a atrás no vuelvo atrás.

La vida vieja la he dejado/// No vuelvo a atrás no vuelvo atrás.

Y si me llama El, Aleluya///  (no es: Y si me llaman el aleluya)
No vuelvo a atrás no vuelvo atrás.

Es una alabanza muy emotiva: que cantamos pero debemos realmente identificar si es cierto lo que decimos.

Para no ser de los que dice la Biblia: Este pueblo de labios me honra.

Revisemos esta alabanza.

1.- Si decimos que hemos decidido seguir a Cristo, es una decisión, es una determinación, es un cambio de vida real, no es simplemente una emoción que cuando escuchamos esta canción hasta incluso lloremos, pero si no es decisión, nos estamos engañando nosotros mismos.

2.- Si decimos que la vida vieja la hemos dejado, pero aún hacemos cosas semejantes a las que hacíamos en nuestra llamada vida pasada, tales como las contiendas, los gritos, pleitos, platos rotos, enojos, resentimiento, etc.  Significa que aun estamos en viviendo la vida vieja,

3.- La última estrofa en el original quiere decir una expresión de alegría, porque dice: Y si me llama el, Y si Jesucristo me llama, (a su presencia), el grito de júbilo Aleluya, es porque esta persona está lista para dejar este mundo y reunirse antes la presencia de Dios.

Aleluya significa: Alabado sea Dios.

Pero si no estamos listos y estamos clamando y si Jesucristo me llama que alegría, no nos a resultar agradable nuestra partida o nuestro destino

Cuando hemos creído que esta estrofa quiere decir que si alguien nos insulta llamándonos aleluya, no tiene mucho significado decir no vuelvo atrás, cuando con sólo porque nos llamen aleluya y no hemos experimentado un cambio real en nuestra vidas, solamente es vivir un “medio cambio” en nuestro estilo de vida y no un cambio radical. No es un nuevo nacimiento.

Qué es servir a Dios?

Tomemos como ejemplo la rebeldía del pueblo de Israel, que aún andaban en su pecado y decían buscar a Dios, conocer sus caminos, comportándose como gente que han hecho justicia y como que se hubiesen apartado de la ley de Dios

Isaías 58:1-2 Clama a voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como trompeta, y anuncia a mi pueblo su rebelión, y a la casa de Jacob su pecado. 2 Que me buscan cada día, y quieren saber mis caminos, como gente que hubiese hecho justicia, y que no hubiese dejado la ley de su Dios; me piden justos juicios, y quieren acercarse a Dios

Con este comportamiento no están sirviendo a Dios, porque no hacen justicia ni anda bajo la ley de Dios, sino que son rebeldes, son pecadores, y aun así vemos que el piden a Dios un juicio justo.

Veamos otro ejemplo de servirle a Dios:

El pueblo de Israel, decían sentirse o ser justos, incluso cuando ayunaban, pero buscaban sus propios gustos, hasta oprimiendo a sus trabajadores mientras estaban ayunos.

Mientras ayunaban estaban en contiendas y pleitos.

Mientras ayunaban no ayudaban al hambriento,  o a los pobres sin casa o a los que están sin vestidos, sino más bien que se escondían cuando miraban a los necesitados.

Isaías 58:9-12 Entonces invocarás, y te oirá Jehová; clamarás, y dirá él: Heme aquí. Si quitares de en medio de ti el yugo, el dedo amenazador, y el hablar vanidad; 10 y si dieres tu pan al hambriento, y saciares al alma afligida, en las tinieblas nacerá tu luz, y tu oscuridad será como el mediodía. 11 Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos; y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan. 12 Y los tuyos edificarán las ruinas antiguas; los cimientos de generación y generación levantarás, y serás llamado reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar. 

Servir a Dios es dejar de acusar o amenazar a otros, es dejar de hablar de vanidad, de hablar de los bienes materiales que tenemos.

Esto solo se puede pensar que lo hagan los niños.

Servir a Dios es ayudarle al hambriento, al necesitado.

Servir a Dios es saciar al alma a afligida, es consolar al necesitado de una palabra de aliento de consuelo.

Dice el versículo 12, y los tuyos edificarán las ruinas antiguas.

Ahí es cuando, se cumple que “yo y mi casa serviremos a Jehová”.

Cuando nuestros hijos vean nuestro actuar “cristiano”.

Es cuando nuestros hijos vean el cambio en nuestras vidas, el compromiso, la integridad, la perseverancia en Dios.

Dios confía en nuestra obediencia
Filemón 1:21  Te he escrito confiando en tu obediencia, sabiendo que harás aun más de lo que te digo.

Debemos tener un mayor compromiso ante Dios, por nuestras vidas, nuestras esposas/esposos, por nuestros hijos.

Para que sea una realidad en nuestra vidas de que "yo y mi casa serviremos a Jehová"

Que Dios te bendiga y te guarde

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