Nada es nuestro

 Job 1:21 Y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo tornaré allá. Jehová dió, y Jehová quitó: sea el nombre de Jehová bendito. 



Esta mañana vamos a reflexionar, sobre el significado de esta frase.

Todo lo que tenemos, ganamos, hacemos es por la misericordia de Dios.

Deuteronomio 8:18 Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día.

Todo las cosas que ganamos, o hacemos se lo debemos a Dios.

Cuando creemos que es por nuestra inteligencia o que somos buenos a los negocios, nos portamos de forma idéntica al pueblo de Israel que ignoró a Dios.

Deuteronomio 8:17 y digas en tu corazón: Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza.


Esta mañana voy a referirme a una oración, que algunos hemos escuchado, que se usa mucho en referencia cuando se hace la oración de aceptación a Jesucristo.

Se utiliza, en la oración la siguiente expresión: "Acepto a tu hijo Jesucristo como mi Señor mi Salvados, y restaurador de mi vida.  Te entrego todo lo que tengo y todo lo que soy."

Te entrego todo lo que tengo
Se refiere a posesiones materiales. 
O sea mis bienes, mi casa, mi carro, mi cuenta en el banco, etc.

Te entrego todo lo que soy
Mi Persona, mi status, mi carrera, etc.

Pero también “todo lo que tengo” incluye mi esposa, mis hijos, y “todo lo que soy”, además mi ego, mi carácter, mi orgullo, mi soberbia, mi lengua.

No incluyo en esta lista mi madre, mi suegra, mi abuela, mi tía, mi prima, mi hermana, mi sobrina, mis nietos, porque no los puedo entregar porque no son míos.

A todos ellos, sí los puedo poner en oración para que Dios los llame, los toque, los convierta, los sane, los perdone, les dé su misericordia, mientras estén con vida, ya que Dios es un Dios de vivos no de muertos.

Por entregar todo lo que tengo y lo que soy, es relacionado al Servicio de Dios.

Entonces resulta más claro, te entrego mi casa para servirte, para adorarte, para congregarnos, y no usarla para otros fines, etc.

Lucas 19:11-27 Oyendo ellos estas cosas, prosiguió Jesús y dijo una parábola, por cuanto estaba cerca de Jerusalén, y ellos pensaban que el reino de Dios se manifestaría inmediatamente. 12 Dijo, pues: Un hombre noble se fue a un país lejano, para recibir un reino y volver. 13 Y llamando a diez siervos suyos, les dio diez minas, y les dijo: Negociad entre tanto que vengo. 14 Pero sus conciudadanos le aborrecían, y enviaron tras él una embajada, diciendo: No queremos que éste reine sobre nosotros. 15 Aconteció que vuelto él, después de recibir el reino, mandó llamar ante él a aquellos siervos a los cuales había dado el dinero, para saber lo que había negociado cada uno. 16 Vino el primero, diciendo: Señor, tu mina ha ganado diez minas. 17 El le dijo: Está bien, buen siervo; por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás autoridad sobre diez ciudades. 18 Vino otro, diciendo: Señor, tu mina ha producido cinco minas. 19 Y también a éste dijo: Tú también sé sobre cinco ciudades. 20 Vino otro, diciendo: Señor, aquí está tu mina, la cual he tenido guardada en un pañuelo; 21 porque tuve miedo de ti, por cuanto eres hombre severo, que tomas lo que no pusiste, y siegas lo que no sembraste. 22 Entonces él le dijo: Mal siervo, por tu propia boca te juzgo. Sabías que yo era hombre severo, que tomo lo que no puse, y que siego lo que no sembré; 23 ¿por qué, pues, no pusiste mi dinero en el banco, para que al volver yo, lo hubiera recibido con los intereses? 24 Y dijo a los que estaban presentes: Quitadle la mina, y dadla al que tiene las diez minas. 25 Ellos le dijeron: Señor, tiene diez minas. 26 Pues yo os digo que a todo el que tiene, se le dará; mas al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará. 27 Y también a aquellos mis enemigos que no querían que yo reinase sobre ellos, traedlos acá, y decapitadlos delante de mí.

Los judíos sabían de qué les estaba hablando Jesús, porque les hablaba del rey Arquelao, hijo de Herodes el Grande, quien tuvo que ir a Roma para solicitar el derecho de ser rey sobre un territorio romano.

Mientras estaba fuera, sus propios súbditos, mandaron una delegación a Roma para pedir que no se le diera el reinado.

Arquelao fue coronado rey, y regresó para gobernar sobre Judea, Samaria e Idumea.

Esto se menciona en Mateo 2:22, que Arquelao gobernó después de su padre Herodes.

En esta lectura no debemos tomar literalmente que la parábola de las minas, que es una cantidad de dinero en peso, que de esa forma nos va a dar dinero para ponerlo a producir.

Era para enseñarle a los judíos, como “producir” o como obtener “ganancias” de lo que recibimos.

Debemos servir a Dios con nuestros bienes
Esta lectura nos enseña a nosotros, que debemos administrar bien los bienes que Dios nos ha dado.

Y entre los bienes que nos ha dado, además de casa, carro, etc. También tiene que ver con la familia el esposo(a), los hijos, los padres.

Porque incluyo a mi esposa y mis hijos como si fueran bienes, no que sean objetos, sino que Dios nos los dio para que los administráramos.

En la parábola de las minas, nos enseña que con los bienes que Dios nos da, para su servicio, no debemos utilizarlos para nuestros intereses.

En la parábola de las minas, el dinero dado no era de ninguno de ellos, el rey les dijo: “Negociad mientras tanto vuelvo”.

En otras palabras les dijo: “pónganlos a trabajar”.

Dios dará recompensas para el siervo fiel
Aquí no vamos a esperar que alguien nos de dinero, para ponerlo a trabajar y luego nos va a dar “ciudades” para que tengamos autoridad sobres esas ciudades.

El ejemplo de dar ciudades, lo que significa es recompensas futuras por haber obtenido “ganancias” o en otras palabras por haber dado fruto para llevar el evangelio del anuncio de la venida del reino de Dios.

Nos está hablando de los bienes que tenemos, para ponerlos a trabajar para su obra.

Me imagino que Dios, nos va a preguntar que hicimos, mientras estuvimos vivos, con los bienes que nos dio, que hicimos con nuestro esposo(a), hijos(as), si honramos o no a nuestros padres.

Marcos 7:9-13 Les decía también: Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición. 10 Porque Moisés dijo: Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente. 11 Pero vosotros decís: Basta que diga un hombre al padre o a la madre: Es Corbán (que quiere decir, mi ofrenda a Dios) todo aquello con que pudiera ayudarte, 12 y no le dejáis hacer más por su padre o por su madre, 13 invalidando la palabra de Dios con vuestra tradición que habéis transmitido. Y muchas cosas hacéis semejantes a estas.

Esta lectura da a entender que los fariseos enseñaban que si alguien no le da dinero a sus padres, porque lo que le iba a dar a sus padres era ofrenda para Dios.  Por eso les dice que los fariseos invalidan el mandamiento de Dios.


Mateo 24:45-51 ¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo? 46 Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así. 47 De cierto os digo que sobre todos sus bienes le pondrá. 48 Pero si aquel siervo malo dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir; 49 y comenzare a golpear a sus consiervos, y aun a comer y a beber con los borrachos, 50 vendrá el señor de aquel siervo en día que éste no espera, y a la hora que no sabe, 51 y lo castigará duramente, y pondrá su parte con los hipócritas; allí será el lloro y el crujir de dientes.

Los Hijos no son nuestros.
Salmos 127:3 He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre.

Como nuestros hijos son herencia de Dios, que herencia les vamos a dejar sino hemos inculcado en ellos la palabra de Dios, como nos dice Deuteronomio 6, y 11.

Ejemplo de Herencia:
Si una persona de mayor edad familiar nuestro de pocos recursos económicos nos hereda a nosotros su maleta de ropa que está llena de ropa vieja, que decimos?

Que es una mala herencia, para nada nos va servir.

En cambio si ese familiar es de mucho dinero y nos dicen: fíjate que tu pariente fulano de tal, te tiene como heredero de sus bienes.  Hasta que pegamos un brinco de alegría, creo yo.

De igual forma debemos pensar, que hijos le estamos heredando a Dios, si tuvimos o no tuvimos tiempo para hablarles de su palabra, del evangelio de Cristo, de la salvación.

Nosotros no sabíamos nada de Dios, del Dios verdadero, primero porque nuestros padres no nos enseñaron nada de El, a ellos tampoco sus padres les hablaron de Dios, en aquellos años no se había autorizado a que la Biblia la tuviera el pueblo, lo que nos enseñaron fue la tradición, y no sabíamos porqué. 

En nuestra casa nunca hubo una Biblia, que mi madre nos leyera.  Porque creo que ni había alguna Biblia en casa.

Antes de morir mi padre cuando yo tenía como 10 años, nos enseñaron a ir a misa, a dar la comunión, a dar limosna, a persignarnos al pasar por la puerta de una iglesia católica (otra iglesia no), a ir a rosarios, a celebrar la gritería o purísima que es una tradición católica, yo no recuerdo haber ido a misa después que di la comunión.

Nuestros hijos al ser herencia de Dios, debemos de heredarle algo bueno para Dios.

Por eso los padres debemos estar atentos al comportamiento de nuestros hijos, sabemos que el mundo está al acecho para atraparlos, la Biblia dice que el diablo anda como león rugiente buscando a quien devorar.

Como herencia para Dios, esta herencia no es transferible, o sea que sea otra persona la que le enseñe a nuestros hijos de Dios, debemos ser nosotros los padres.

Y nunca es tarde para pedirle a Dios que nos ayude para la enseñanza y la corrección o disciplina cuando se requiere.

Debemos de cuidar la herencia para DiosEn el antiguo testamento, se narra la vida de Eli sacerdote del pueblo de Israel, y de sus hijos, que no honraron los mandamientos de Dios.

En 1ra de Samuel 2,12, se narra lo que hacían Ofni y Finees, hijos de Eli.
1Sa 2:12  Los hijos de Elí eran hombres impíos, y no tenían conocimiento de Jehová. 


En los versículos del 22 al 25, se relata los pecados que ellos hacían y como su padre les aconseja que no hicieran cosas abominables para Dios.

1Sa 2:22-25 Pero Elí era muy viejo; y oía de todo lo que sus hijos hacían con todo Israel, y cómo dormían con las mujeres que velaban a la puerta del tabernáculo de reunión. 23  Y les dijo: ¿Por qué hacéis cosas semejantes? Porque yo oigo de todo este pueblo vuestros malos procederes. 24  No, hijos míos, porque no es buena fama la que yo oigo; pues hacéis pecar al pueblo de Jehová. 25  Si pecare el hombre contra el hombre, los jueces le juzgarán; mas si alguno pecare contra Jehová, ¿quién rogará por él? Pero ellos no oyeron la voz de su padre, porque Jehová había resuelto hacerlos morir.


Pero ellos tenían cerrados sus oídos a los consejos de su padre. Dios tenía su castigo para ellos.

Y en 1ra de Samuel 4.11ss, se narra un combate, la captura del arca de Dios, la muerte de los hijos de Eli, Ofni y Finees, y además de la muerte de Eli, quien al darse cuenta de que se habían tomado el arca de Dios, se fue para atrás donde estaba sentado y se desnucó.


1Samuel 4:11-18  Y el arca de Dios fue tomada, y muertos los dos hijos de Elí, Ofni y Finees. 12 Y corriendo de la batalla un hombre de Benjamín, llegó el mismo día a Silo, rotos sus vestidos y tierra sobre su cabeza;  13 y cuando llegó, he aquí que Elí estaba sentado en una silla vigilando junto al camino, porque su corazón estaba temblando por causa del arca de Dios. Llegado, pues, aquel hombre a la ciudad, y dadas las nuevas, toda la ciudad gritó. 14 Cuando Elí oyó el estruendo de la gritería, dijo: ¿Qué estruendo de alboroto es este? Y aquel hombre vino aprisa y dio las nuevas a Elí. 15 Era ya Elí de edad de noventa y ocho años, y sus ojos se habían oscurecido, de modo que no podía ver 16  Dijo, pues, aquel hombre a Elí: Yo vengo de la batalla, he escapado hoy del combate. Y Elí dijo: ¿Qué ha acontecido, hijo mío? 17  Y el mensajero respondió diciendo: Israel huyó delante de los filisteos, y también fue hecha gran mortandad en el pueblo; y también tus dos hijos, Ofni y Finees, fueron muertos, y el arca de Dios ha sido tomada. 18  Y aconteció que cuando él hizo mención del arca de Dios, Elí cayó hacia atrás de la silla al lado de la puerta, y se desnucó y murió; porque era hombre viejo y pesado. Y había juzgado a Israel cuarenta años.


La Biblia narra que Eli se dio cuenta primero de la muerte de sus hijos, pero fue cuando le dijeron que se habían llevado el arca, que se produce su muerte.

Elí sabía que la herencia (sus hijos) que él estaba dando a Dios no era buena, por eso no se sorprende de la muerte de sus hijos.

Se menciona en esta lectura del nacimiento del hijo de Finees, a quien su mujer le llamó: Icabod.  (La gloria de Israel se ha ido).

No debemos dejar que exista un Icabod en nuestra vidas

Deuteronomio 6:6 Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; 7 y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. 8 Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; 9 y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.

Los judíos tomaron muy en serio estas enseñanzas de padres a hijos.

Pero a nosotros nadie nos enseñó, ni a nuestros padres, que este era el plan de Dios.

Pero qué pasa si no le hablamos a nuestros hijos, o si no van a ninguna iglesia, o si llegan no ponen atención, o en familia no conversan sobre el tema compartido?

Significa que la palabra de Dios solo duró mientras estuvimos en la iglesia, que lo dulce, reconfortante de su palabra, de la ministración durante este tiempo dura solo dos horas cada semana, y el resto de la semana que hacemos?

Es que no tuve tiempo le vamos a decir a Dios?

Debemos educar a nuestros hijos con el ejemplo.  Si miran que yo no leo la Biblia por falta de tiempo eso van a hacer ellos.

Debemos educar a nuestros hijos con la disciplina.Si no somos disciplinados para leer a cierta hora del día por lo menos un versículo, o comentar la lectura que compartimos por mensajes en los celulares, con ellos.  Si un domingo voy a la iglesia el otro no porque puede llover, porque amanecí cansado, los hijos hasta se van a alegrar y nos dirán que vayan a la iglesia, que es mejor que sus padres descansen, etc.  Y que hicieron todo el día dormir, ver televisión, jugar en internet o nintendo.

Tampoco nuestros hijos serán disciplinados.

Salmos 127:4-5 Como saetas en mano del valiente, Así son los hijos habidos en la juventud. 5 Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos; No será avergonzado Cuando hablare con los enemigos en la puerta.

Hace mucho hablamos acerca de esta lectura, en donde se compara a los hijos como saetas, o sea como flechas.

Leímos que las flechas tenían un sentido y una dirección, eso es lo que debemos de hacer con nuestros hijos, indicarles hacia donde deben de buscar el blanco, que es Cristo.

Dice esta lectura que bienaventurados el que llenó su aljaba con sus hijos.

Aljaba, lugar seguro para portar las flechas: (quiver)

De igual forma esta aljaba quiere decir: bienaventurado el hombre que tienes a sus hijos en un lugar seguro: herencia para Dios.

Los hijos no son de nuestra propiedad
Dios nos los dio para educarlos, orientarlos, corregirlos, moldearlos, para junto con ello nosotros fuéramos bendecidos.

Por eso ustedes pueden notar que cuando en un hogar uno o más de los hijos no andan en buenos pasos, o en ya no que anda en malos pasos, que no sea obediente, se pierde la paz y la felicidad en ese hogar.

Por eso la importancia que nuestros hijos estén sujetos a la palabra de Dios, y de esa forma a sus padres para todo marche en armonía.

Que Dios te bendiga y te guarde

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