El mensaje de Juan el Bautista


Mateo 3:7-10 Al ver él que muchos de los fariseos y de los saduceos venían a su bautismo, les decía: ¡Generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera? 8 Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, 9 y no penséis decir dentro de vosotros mismos: A Abraham tenemos por padre; porque yo os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras. 10 Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego.

El mensaje de Juan el Bautista, era un mensaje bien directo, o muy fuerte diríamos en estos tiempos.

Era un mensaje sin temor.

A Juan el Bautista no le preocupaba llamar a los fariseos: generación de víboras.

En la Biblia vamos a ver que también nuestro Señor Jesucristo, así les llamaba también y quizás más fuerte que Juan el Bautista.

Mateo 12:34 ¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca.

Mateo 23:33 ¡Serpientes, generación de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno?

Les llamó además de generación de víboras, les llamó serpientes, sepulcros blanqueados, e inclusive les llamó hipócritas, les llamó también malditos.

Mateo 25:41 Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.

Vamos a estudiar en la Biblia, porqué notamos este lenguaje:

Lectura Inicial: Mateo 3:7, se refiere a los fariseos y saduceos, venían a bautizarse con él.

Porqué les dice así, si eso no es lo debe hacer todo cristiano, en obediencia a la palabra de Dios?



Para esto vamos a conocer un poco más sobre sobre los fariseos y saduceos

Los fariseos y saduceos, componían la clase gobernante en los tiempos de Jesucristo.

Fariseos: judíos separatista
Saduceos: descendientes del sumo sacerdote Sadoq, en los tiempos se Salomón.

Los saduceos eran la clase alta, o los llamados ricos y tenían influencia en el gobierno, pasaban más tiempo en la política que en las cosas de Dios.

Los saduceos eran la mayoría en el senado o en la toma de decisiones.

Los fariseos, eran la clase media, los que tenían más contacto con el hombre común o clase baja, tenían mucha influencia religiosa sobre ellos.

Los fariseos eran la minoría en el senado o en la toma de decisiones.

Entre los fariseos se encuentran también los sacerdotes.

Cosas en común y diferencias
Entre los fariseos y saduceos habían muchas cosas que los unían pero también muchas cosas que los diferenciaban.

Ambos bandos o sectas tenían la culpa de tener influencia en la sociedad por su religiosidad, su orgullo pero no por su humildad.

Hechos 23:8 Porque los saduceos dicen que no hay resurrección, ni ángel, ni espíritu; pero los fariseos afirman estas cosas.

Los saduceos no creían en la resurrección. Ni tampoco creen en la existencia de ángeles o demonios, como parte del mundo espiritual.

Los saduceos creían que cuando alguien moría, hasta allí se acababa todo.

No creían en la vida después de la muerte.

No creían que había ningún castigo o recompensa después de la muerta.

Los fariseos por su parte si creían que había resurrección y que existía el mundo espiritual, como dice la lectura, en ángeles y demonios.

Pero eran muy legalistas, solo cumpliendo con la ley de Moisés, todo lo hacían como cumpliendo con la tradición.

Los fariseos creían que solo para los judíos era la promesa, porque solamente a Israel fue dada la ley y que para los gentiles no había esperanza.

Los fariseos creían que la tradición tenía la misma autoridad que las Escrituras.

Como muchas personas religiosas en estos tiempos, y que todo lo que hacen es por tradición.

Mateo 15:1-4 Entonces se acercaron a Jesús ciertos escribas y fariseos de Jerusalén, diciendo: 2 ¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos? Porque no se lavan las manos cuando comen pan. 3 Respondiendo él, les dijo: ¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición? 4 Porque Dios mandó diciendo: Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente.

Esto les decía Jesucristo, cuando ellos le hablaban que los discípulos no cumplían con la tradición y Jesucristo les recuerda el mandamiento de honrar a padre y madre, pero ellos estaban más preocupados en cumplir con la tradición que en cumplir con las Escrituras.

Mateo 15:5-6 Pero vosotros decís: Cualquiera que diga a su padre o a su madre: Es mi ofrenda a Dios todo aquello con que pudiera ayudarte, 6 ya no ha de honrar a su padre o a su madre. Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición

Podemos decir entonces en lenguaje popular que la tradición mata o en otras palabras nos lleva a la muerte.

El Apóstol Pablo aprovechó estas diferencias entre ellos.

Hechos 23:6-7 Entonces Pablo, notando que una parte era de saduceos y otra de fariseos, alzó la voz en el concilio: Varones hermanos, yo soy fariseo, hijo de fariseo; acerca de la esperanza y de la resurrección de los muertos se me juzga. 7 Cuando dijo esto, se produjo disensión entre los fariseos y los saduceos, y la asamblea se dividió.

El apóstol Pablo también confiesa que él era fariseo, hijo de fariseo, enseñado bajo esas costumbres y tradiciones, es probable que en su árbol genealógico, la mayoría fueran fariseos.

Fariseos y Saduceos se unieron para entregar a Jesucristo.
Marcos 15:1  Muy de mañana, habiendo tenido consejo los principales sacerdotes con los ancianos, con los escribas y con todo el concilio, llevaron a Jesús atado, y le entregaron a Pilato.

Aunque no se llevaban bien, porque tenían distinta forma de pensar, eran de diferente clase social y de poder, se unieron y tramaron todo para llevar a Jesucristo a la muerte.

Molestia de los fariseos y saduceos.
A los fariseos y saduceos les molestaba que les hablaran de sus pecados

Mateo 15:7-14 Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo:  8 Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí. 9 Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres. 10 Y llamando a sí a la multitud, les dijo: Oíd, y entended: 11 No lo que entra en la boca contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre. 12 Entonces acercándose sus discípulos, le dijeron: ¿Sabes que los fariseos se ofendieron cuando oyeron esta palabra? 13 respondiendo él, dijo: Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada. 14 Dejadlos; son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo.

Porqué el tono del lenguaje de Juan el Bautista?
Aunque vimos que se acercaban los fariseos y saduceos a bautizare, Juan el bautista les llamó generación de víboras.

Porque en la lectura inicial en Mateo 3:7 “Al ver él que muchos de los fariseos y de los saduceos venían a su bautismo, les decía: ¡Generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera?”

Porque sabía que eran falsos.

Dice esta lectura que “muchos de los fariseos y saduceos”, y podemos ver que eran falsos, porque si hubieran sido muchos, hubieran tenido influencia en toda la población judía para reconocer a Jesucristo como su Salvador, como el Mesías.

Cuando Jesucristo lo atrapan, nadie estaba con El.

La gente que lo seguía, aún estos muchos fariseos y saduceos, ninguno estuvo con El.

Por eso les dijo Jesucristo, este pueblo de labios me honra.

Verso 9, nos dice que enseñan como doctrinas, mandamientos de hombre, o mejor dicho que en lugar de enseñar la sana doctrina, enseñan doctrina de hombres.

Mateo 3:11-12 Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego. 12 Su aventador está en su mano, y limpiará su era; y recogerá su trigo en el granero, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará.

Juan el bautista no era el mesías, el solo estaba preparando el camino, de Jesucristo.

Nos dice en la lectura inicial, que ya el hacha está lista, ya está puesta a la par del árbol para cortar a todo árbol que no de buen fruto para echarlo al fuego.

Jesucristo tiene el aventador, el rastrillo  en la mano, para separar el trigo de la paja, que será quemada en el fuego.

Fariseos: Falsos ungidos
Los fariseos se presentaban ante el pueblo como ungidos de Dios, esto porque el pueblo no tenía acceso a la palabra, no tenía acceso al altar.

Y eso está sucediendo actualmente en las iglesias.

Hay pastores llamados en algunas iglesias apóstoles que caminan como se fueran realmente los ungidos de Dios.

Hasta buscan algunas citas, que  no se puede criticar ni tocar, ni juzgar al “ungido” de Dios, y muchas personas hasta casi los idolatran.

Si el evangelizar lo pudiéramos comparar con una película, el actor principal no es el pastor es Jesucristo.

Actualmente hay muchas iglesias cuyos temas son:

Teoterapia
Charlas de motivación
Seminarios para gente exitosa
Cursos de automotivación/autoayuda/liderazgo
Charlas sobre conquistar/arrebatar/recuperar/declarar/decretar/ordenar

En estas iglesias no les importa utilizar cualquier medio para "supuestamente"  ayudar a Jesucristo a que se llenen las iglesias.

Y para esto recurren a obras de teatro, danza hebrea, cruzadas de sanidades, llevar cantantes famosos a un estadio, pastores llevando mas chistes que prédicas, en fin, lo que hacen es tener un "entretenimiento" o una especia de show, donde la gente llega a divertirse, sale contenta, alegre, incluso hay kermess, ventas de discos de música, prédicas, afiches, camisetas, etc.

No puede ser posible que el fin justifique los medios, para atraer a más gente a la iglesia.

Como que si con esto le hacen un favor a Jesucristo.

Jesucristo no necesita de favores ni que alguien utilice cualquier medio o doctrina de hombres para llenar una iglesia.

De esa forma han diluido el evangelio.

Es un evangelio “suavitel”, igual que el “suavitel” para ablandar la ropa, es un evangelio suave que no golpea, que no molesta, que salís contento de la iglesia.

Solo esperando las bendiciones materiales.

Con este “nuevo evangelio”, han modificado el evangelio de Jesucristo, lo han traicionado, lo han contaminado.

Los famoso pactos, han vuelto a salir nuevamente, de igual forma a lo que Martin Lutero se opuso con las indulgencias de la Iglesia católica, que por medio de dinero se obtienen favores de parte de Dios.

Iglesias en la actualidad
Hoy en día hay iglesias que actúan igual que los fariseos y saduceos.

Están llenas de costumbre y de religiosidad.

Miremos este ejemplo:

Una muchacha le dice a un muchacho: que alegre estuvimos en la iglesia, mas de 1 hora y media cantamos, saltamos y danzamos, y se derramó el Espíritu de Dios. 
Se sentía la unción de Dios.  
Y le dice el muchacho y sobre que fue la prédica?  
Y ella dice no sé, pero que bien pasamos cantando, saltando y danzando para Dios.


En estas iglesias no se predica contra el pecado, no se llama a la santidad a los fieles, a perseverar, a esperar en Jesucristo, en su segunda venida, al arrepentimiento.

No.

Porque la gente se puede sentir incómoda, se puede molestar, porque se pueden ir de la iglesia.

Así les pasaba a los fariseos, les molestaba la palabra de Dios.

En muchas iglesias ya no se predica con el mensaje fuerte de Juan el Bautista, contra esas falsas doctrinas y creencias en las costumbres.

La palabra de Dios tiene que amonestarnos, exhortarnos, hacernos cambiar.

Yo digo un ejemplo:
Supongamos que la palabra de Dios representa al alcohol para curar/sanar heridas, y nuestro pecado una herida abierta.

Si ese alcohol sobre nuestra herida, no nos molesta, o como decimos no nos arde, solo pueden ser dos cosas:

1.- El alcohol no es alcohol realmente (puede ser agua)
2.- La herida no arde porque la persona está muerta.

Si la palabra de Dios no nos cambia, y creemos que lo que nos cambia es una alabanza, una prédica emotiva o en las llamadas palabras proféticas,  o determinado pastor, estamos creyendo en otra doctrina y no en la palabra de Dios.

NO es una conversión real.

No puede ser que en una alabanza hasta gritemos, saltemos, nos gocemos bailando hasta mas no poder, incuso hasta que lloramos... y cuando llega el momento de la palabra de Dios estemos dormidos hasta roncando.

Eso nos convertiría en cristianos de emoción, en donde nuestra fe, esperanza, gozo, etc, está puesta en cualquier cosa, menos en la palabra de Dios.

No podemos permitir que nuestra relación con Dios, sea solo por tradición o costumbre como los fariseos, que le consideraban que sus tradiciones tenía la misma autoridad a la de las Escrituras.

No podemos pensar igual que los saduceos, que no creían en la resurrección, mucho menos en el castigo y recompensa después de la muerte.

Por eso el mensaje de Juan el Bautista, les molestaba a los fariseos y saduceos.

Que Dios te bendiga y te guarde



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