Que deseas para tu futuro?

Apocalipsis 20:15 Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.

Qué es el libro de la vida?
Es donde están anotados solamente los que serán salvos.

El domingo pasado leímos en la biblia que para todo hombre y mujer están reservados después morir, el juicio.

Hablamos del juicio, del veredicto y que Jesucristo, pagó nuestros pecados en la cruz, y que por su sangre fuimos redimidos.

Esta mañana vamos a reflexionar acerca del futuro de nuestras vidas.

Nuestro Destino o nuestro futuro en términos humanos
Cuando pensamos que queremos para nosotros, o en otras palabras cuando nos preguntan cual creemos que será nuestro destino futuro, solo se nos viene a la mente las cosas terrenales.

Por ejemplo:
Cuando somos solteros
Nuestro futuro deseado es llegar a ser un profesional, casarnos, tener hijos una casa, etc.

Cuando estamos casados
Nuestro futuro deseado es ver a nuestros hijos profesionales, y llegar a la vejez con mi esposo(a).

Cuando ya somos abuelos
Y luego de mayor edad, uno además de sus hijos, luego incluye a sus nietos. Les deseamos lo mejor para ellos

De manera que empezamos pensando en nosotros, luego en nuestros hijos y al final por los nietos.
Este es el destino que vemos, que es el destino humano o el destino en términos terrenales.

Pero hoy vamos a hablar acerca del destino en nuestra vida cristiana.

Solo hay dos lugares:
Nuestro destino en la Biblia, se menciona de vida eterna después de la muerte, pero en dos lugares diferentes:

Unos a vida eterna con Cristo y otros a condena eterna alejados de la presencia de Dios.


Daniel 12:2 Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua.

No todo el que muere ya pagó sus pecados, como algunas sectas enseñan, que creen cuando leen en la Biblia que dice: “que la paga del pecado es la muerte”.

Todos vamos a morir algunos más tarde otros más temprano, pero la diferencia, está que nuestro libre albedrío nos permite tomar el camino del mal, que es el camino ancho que lleva a la perdición o el camino del bien, que es el camino angosto que lleva a la salvación.

Vamos a leer en Deuteronomio, que Dios nos da a escoger cual va a ser nuestro destino final.

Deuteronomio 30:19-20 A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; 20 amando a Jehová tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a él; porque él es vida para ti, y prolongación de tus días; a fin de que habites sobre la tierra que juró Jehová a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob, que les había de dar.

Este versículo nos dice que debemos escoger o la vida y la muerte, la bendición y la maldición.

Y nos da un consejo, y nos dice: escoge pues la vida.

Nos dice que es lo que nos conviene a nosotros y a nuestra familia, porque dice la Biblia: “para que vivas tú y tu descendencia”.

Le damos gracias a Dios, porque puso para nosotros una única posibilidad de salvación y es a través de nuestro Señor Jesucristo.

Y este camino es Jesucristo, quien dijo: “Yo soy el camino la verdad y la vida, nadie viene al Padre, sino por mi” Juan 14:6.

Y solo están reservados dos lugares: la vida o la muerte.

No existen términos medios, ni existen lugares tales como purgatorio, o limbo, ni tampoco vamos a reencarnar en otra persona/animal/objeto, estos términos usados para engañar al creyente, y aún atentan contra la doctrina sana de nuestro Señor Jesucristo, ya que es suficiente Jesucristo para la salvación de las personas que van a estos dos lugares ficticios, porque necesitan de hacerles misas, de mes, de año, etc. para que por medio de un intercesor en este caso un cura, pasen del purgatorio “al cielo”, y e otras pasar por varias etapas de nuestras vidas para alcanzar la perfección o pureza espiritual.

El destino que nos depara a cada persona, se encuentra tan opuesto uno del otro, que en muchas ocasiones lo menciona la Biblia con palabras como:

La luz de Cristo con la oscuridad de las tinieblas.
La verdad con la mentira.
El bien con el mal
Los de la izquierda con los de la derecha
Como aparta el pastor las ovejas de los cabritos.
Las ovejas con los lobos.

Así igual de separados es la vida eterna y la muerte eterna.

En Lucas 16, Jesucristo nos habla del hombre rico y de Lázaro el mendigo, y dice en esa lectura que hay una gran sima (jasma (g)) o intervalo impasable entre esos dos lugares, de manera que ni el rico podía ir donde estaba Lázaro, ni Lázaro adonde estaba atormentado el rico que quería que Lázaro llegara con la punta de su dedo mojado en agua.

Pasaremos por pruebas
Pero en este caminar con Jesucristo vamos a tener muchas pruebas, algunas muy duras, que puede que hagan posible que un cristiano se aleje de Dios, por no comprender el significado de lo que pasa en nuestras vidas, cuando estamos sometidos a las pruebas:

Ejemplo de una pareja que su hijo, en un accidente se fracturó las dos manos. El padre se preguntaba, porqué mi Señor que he hecho? Algunos padres quisieran que ese accidente sufrirlo ellos y no sus hijos.

Hace unos días una pareja amigos nuestros, tuvieron un accidente con su hijo, cuando aceitaba la cadena de la moto, el tenia una trapo en la mano, y acostumbraban aceitarla con la moto encendida en primera y la llanta trasera en el aire, y la cadena agarró el trapo y con el trapo la cortó el dedo índice su hijo.

Que pensaron ellos? Igual que la otra pareja porqué a el Señor, o incluso pensar en qué te estamos fallando Señor?.

No perder de vista nuestro destino
Pero aún pasando por estas pruebas no podemos perder de vista nuestro destino final, que es la vida eterna o la muerte eterna.

El Apóstol Pablo, decía: prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús (Filipenses 3:14)

Anécdota: En una tumba había un epitafio escrito en mármol que decía: “Hoy tú estás gozando de la vida y viendo mi tumba, yo también así me gocé igual que tú, mañana a ti te pasará igual y también estarás aquí en este lugar como estoy yo”. Pero alguien agregó, con un marcador “Si, pero la diferencia entre los dos, es que yo si sé cuál es mi destino final.”

Podemos ser borrados del libro de la vida
Estas pruebas no nos deben apartar de nuestra meta, porque corremos el riesgo de ser borrados del libro de la vida.

Apocalipsis 3:5 El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles.

Qué cosa puede hacer que seamos borrados del libro de la vida?

Ser pecadores

Romanos 3:23-24 por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, 24 siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,

Ninguno de nosotros puede negar que ha cometido pecado alguno.

Cuando nos referimos a pecado, a veces creemos que solo se trata de “pecados mayores”, tales como asesinar a alguien, andar en brujerías, etc.

Pero vamos a ver en la Biblia una lista de pecados que hacen que perdamos nuestra salvación

Los llamados Pecados Mayores
1Corintios 6:9-10 ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, 10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.

Gálatas 5:19-21 Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, 20 idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, 21 envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.

Irreverentes, parricidas, matricidas, homicidas, sodomitas, secuestradores, mentirosos, los que juran en falso
1Timoteo 1:9-10 conociendo esto, que la ley no fue dada para el justo, sino para los transgresores y desobedientes, para los impíos y pecadores, para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas, 10 para los fornicarios, para los sodomitas, para los secuestradores, para los mentirosos y perjuros, y para cuanto se oponga a la sana doctrina,

Desde el Antiguo testamento, Dios, fijó los pecados que no permitirán al que los cometa, salvarse del juicio, sino es por arrepentimiento de sus pecados.

Homosexualismo
Levíticos 18:22 No te echarás con varón como con mujer; es abominación.

Bestialismo
Levíticos 18:23 Ni con ningún animal tendrás ayuntamiento amancillándote con él, ni mujer alguna se pondrá delante de animal para ayuntarse con él; es perversión

Los llamados pecados pequeños
El Rumor
Éxodo 23:1 No admitirás falso rumor. No te concertarás con el impío para ser testigo falso.

Injusticia
Levíticos 19:15 No harás injusticia en el juicio, ni favoreciendo al pobre ni complaciendo al grande; con justicia juzgarás a tu prójimo.

El Chisme
Levíticos 19:16 No andarás chismeando entre tu pueblo. No atentarás contra la vida de tu prójimo. Yo Jehová.

Pesas falsas
Proverbios 11:1 El peso falso es abominación a Jehová; Mas la pesa cabal le agrada.

Decir malas palabras, ser necio, obscenidades
Efesios 5:4 ni palabras deshonestas, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen, sino antes bien acciones de gracias.

Soberbia, altivez, inventar males, desobedecer a los padres
Romanos 1:30 murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres,

Cual es el fin de los que cometen los pecados “mayores” o “menores”
Apocalipsis 21:8 Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.

Apocalipsis 22:15 Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira.

No hay pecado grande ni pecado chiquito
Nuestra naturaleza pecaminosa es tal, que tenemos en nuestro cuerpo un alto potencial para encaminarnos al pecado.

Si los pecados que hemos mencionados, al menos hemos cometido uno, y no hemos pedido perdón a Dios por esto, estamos irremediablemente destinados para ir al lago de fuego y muerte eterna.

Nadie podrá entrar el reino de los cielos, si todavía está en pecado, o en otras palabras con pecados aún no perdonados.

Nada impuro, incorrecto o maligno puede entrar al reino de los cielos.

Por eso es que el arrebatamiento, como nuestro cuerpo es de naturaleza pecaminosa, aunque vivamos una vida en santidad, debe ser transformado para poder entrar el Reino de los Cielos

1Corintios 15:53 Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad.

Nuestro destino está en dependencia de pedirle a Dios perdón por nuestros pecados, y vivir nuestra vida con nuestros ojos puestos en nuestra meta al llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

Jesucristo transformó el pensamiento en relación al pecado
Mateo 5:21-22 Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. 22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego.

Matar = enojarse contra su hermano
Decir necio será culpable ante el concilio, ante al jurado
Decirle fatuo (aburrido, cabeza dura, ignorante), quedará expuesto al infierno de fuego

Mateo 5:27-28 Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. 28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.

Adulterar = mirar a una mujer para codiciarla

Somos todos salvos?
Alguien puede pensar si Cristo murió por toda la humanidad, si Dios amó tanto al mundo que dio a su hijo para morir nuestros pecados, entonces no todos somos salvos ya?

No.

Esta salvación solo está destinada para aquellos que lo reciben, para aquellos que aceptan a Jesucristo como nuestro Salvador, como nuestro sustituto al morir en la cruz, porque por nuestros pecados estamos irremediablemente separados de la gloria de Dios y merecemos la muerte.

El cielo no va a estar lleno de maleantes, ni malhechores, homicidas, ladrones, asesinos, etc. Solo va estar lleno de personas convertidas, de personas transformadas.

No basta con ser una buena persona
Para alcanzar la salvación no se necesita de ninguna otra cosa que la fe en Jesucristo.

No basta con ser un buen vecino, una buena persona, un buen ciudadano, no pelear con el vecino, pagar sus impuestos, no meterse con nadie, no tratar mal a su mujer. NO.

Porque la salvación no es por obras, no es por méritos.

Llamamiento a una vida santa
1 Pedro 1:13-19 Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado; 14 como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; 15 sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; 16 porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo. 17 Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación; 18 sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, 19 sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación,

Dios quiere que seamos santos, que nos alejemos de las cosas atractivas del mundo.

Solamente viviendo de esta forma, nuestros nombres estarán escritos en el libro de la vida.

Solamente viviendo de esta forma vamos a conocer cuál será nuestro futura vida eterna con Cristo.

Que Dios te bendiga y te guarde.

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