El sufrimiento en la Biblia

Esta mañana vamos a reflexionar sobre el sufrimiento.

Le llamamos sufrimiento a todo aquello que no cause tristeza, llanto, luto, dolor, enfermedad, aflicción, inquietud.

En algunos casos estos sufrimientos son causados por nosotros mismos, cuando desobedecemos la palabra de Dios, cuando nos alejamos de Dios, cuando no nos alimentamos de su palabra.

Vamos a analizar esta mañana que no todos los sufrimientos vienen por causa de algún pecado o desobediencia.

Existen muchos cristianos que están pasando por sufrimientos y no están haciendo nada malo ante Dios, están siempre al pie de la palabra de Dios, leyendo y meditando en su palabra.

Pero están pasando por sufrimientos.

Veamos lo que dice la Biblia del Sufrimiento



1.- Cuando Dios disciplina a sus hijos nos causa sufrimiento
Hebreos 12:6-11 Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo. 7 Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? 8 Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos. 9  Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos? 10  Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad. 11 Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados. 

Debemos pedir en oración al Espíritu Santo que nos ayude a soportar la disciplina para que nos de al final frutos apacibles de justicia.

Dice la palabra de Dios en el verso 11, "a los que en ella" (a los que en disciplina han sido ejercitados), son los que Dios les dará fruto apacible.

2.- Para traernos la gloria a Dios.
Las siguientes 3 personas sufrieron injustamente, pero la recompensa fue mucho mayor.

a.- Ejemplo de José: vendido, esclavizado, encarcelado
Se convirtió en el segundo jefe de Egipto y encargado de la preservación de las naciones de Egipto e Israel.

1 Génesis 45:5  Ahora, pues, no os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá; porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros. 

b.- Ejemplo de Job: perdió sus bienes, todos sus hijos y su salud.
Glorificó a Dios en sus tribulaciones y al final obtuvo el doble de todo lo que tenía antes.

Job 1:1 Hubo en tierra de Uz un varón llamado Job; y era este hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal. 

Job 1:21 y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito.


3.- Para reconocer que Dios es soberano.
Dios sabe lo que hace.  Todo está bajo su control.

Padecen los que hacen el bien
1 Pedro 3:17 Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal. 

Padeciendo según la voluntad de Dios
1Pedro 4:19 De modo que los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, y hagan el bien. 

Para que Dios se manifieste
Juan 9:1-3 Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento. 2 Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido ciego? 3 Respondió Jesús: No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él. 

Debemos ver las cosas eternas que no se ven
2Corintios 4:17-18 Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria;  18 no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas. 

Sufrir un poco pero la gloria venidera será mayor.
Romanos 8:18 Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse. 

4.- Para prepararnos para consolar a otros que sufren
Por la experiencia de haber salido de una prueba similar

2Corintios 1:3-5  Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, 4 el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios. 5 Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación. 

Por ejemplo si pasamos por el doler de haber perdido a un familiar y en nuestro sufrimiento algunas personas nos consolaron a pasar por ese dolor.

Luego nosotros ya vamos a poder consolar a otras personas, cuando estas pasen por el mismo sufrimiento por el cual nosotros pasamos antes.

5.- Para no ser soberbios
2 Corintios 12:7-9 Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera;  8 respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí.  9 Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.

El mismo Apóstol Pablo, para evitar exaltarse sin medida por recibir las revelaciones que Dios le daba, nos cuenta que tuvo un sufrimiento que le llama aguijón en su carne, y a pesar de ser el mismo Apóstol Pablo, nos narra que le rogó a nuestro Señor Jesucristo que le quitara ese aguijón, pero no obtuvo una respuesta positiva.

Jesucristo le dijo: Te bast con mi gracia, para que cuando seas débil es cuando actuará mas el poder de Cristo.

6.- Para dar testimonio de Jesucristo
1Pedro 3:14-15 Mas también si alguna cosa padecéis por causa de la justicia, bienaventurados sois. Por tanto, no os amedrentéis por temor de ellos, ni os conturbéis, 15 sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros; 

Las personas que no conocen a Dios o los inconversos, van a estar al tanto de nuestro sufrimiento.

Esta lectura nos dice que "si alguno cosa" padecemos por causa de la justicia, somos bienaventurados.

De modo que leemos que cuando padecemos por causa de la justicia vamos a ser bienaventurados.

7.- Debemos pasar por pruebas y tribulaciones
1Tesalonicenses 3:3-4 a fin de que nadie se inquiete por estas tribulaciones; porque vosotros mismos sabéis que para esto estamos puestos. 4 Porque también estando con vosotros, os predecíamos que íbamos a pasar tribulaciones, como ha acontecido y sabéis. 

Esto nos puede parecer difícil de comprender.

Pero nos dice que nadie se inquiete.

Que nadie se preocupe cuando pase por alguna tribulación.

Porque para eso estamos puestos: para pasar por tribulaciones.

En el verso 4 Pablo les recuerda que ya les había advertido que iban a pasar por tribulaciones como las que les estaba aconteciendo.

Nadie le dijo a Pablo como enseñan en algunas "iglesias": reprendo esa palabra, no recibo esa palabra, etc.

Nadie dijo rompo, ato, lo que Pablo les había advertido que iban a pasar.

8.- La recompensa de la aflicción es la salvación
1Pedro 1:6-8 En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, 7 para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo, 8 a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso; 9 obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas. 

Como hemos leído los cristianos vamos a ser sometidos a pruebas,  a tribulaciones, seremos probados nuestra fe de similar forma que se prueba el oro.

En la oración que nos dejó Nuestro Señor Jesucristo, El Padre Nuestro, oramos pidiendo que no nos deje caer en tentación, porque no queremos pasar por pruebas.

Debemos de estar preparados y aceptar las pruebas que Dios nos mande.

Job dijo Dios dió Dios quitó.

No debemos preocuparnos cuando enfrentemos por diferentes pruebas, porque dice la palabra de Dios que para eso estamos preparados.

Dios nos va a dar la salida a todas estas pruebas.

Que Dios te bendiga y te guarde

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