Mi oración me dice como está mi relación con Dios

Salmos 5:1-3 “Escucha, oh Jehová, mis palabras; Considera mi gemir. 2 Está atento a la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío, Porque a ti oraré. 3 Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; De mañana me presentaré delante de ti, y esperaré.” 

Tres cosas importantes que nos enseña esta lectura:
1.- es la permanencia en constante oración y comunicación con Dios.
2.- empezar nuestra relación con Dios por la mañana
3.- esperar la respuesta de Dios

Vamos a ver en la Biblia, como en el caso del profeta Daniel que también sabía de la importancia de establecer una relación personal con Dios.

En tiempo de Daniel, tenía enemigos, que sabían que Daniel tenía su relación con Dios, y convencieron al rey Darío que firmara una ley, para echar en el foso de los leones a todo aquel que tuviera una relación diferente a su dios.

Daniel 6:5-9  “Entonces dijeron aquellos hombres: No hallaremos contra este Daniel ocasión alguna para acusarle, si no la hallamos contra él en relación con la ley de su Dios. 6 Entonces estos gobernadores y sátrapas se juntaron delante del rey, y le dijeron así: ¡Rey Darío, para siempre vive! 7 Todos los gobernadores del reino, magistrados, sátrapas, príncipes y capitanes han acordado por consejo que promulgues un edicto real y lo confirmes, que cualquiera que en el espacio de treinta días demande petición de cualquier dios u hombre fuera de ti, oh rey, sea echado en el foso de los leones. 8 Ahora, oh rey, confirma el edicto y fírmalo, para que no pueda ser revocado, conforme a la ley de Media y de Persia, la cual no puede ser abrogada. 9  Firmó, pues, el rey Darío el edicto y la prohibición.” 

Quienes eran estos hombres?  Eran sátrapas.

Daniel era mejor que esos sátrapas. Miremos los versos anteriores

Daniel 6:1-3 “Pareció bien a Darío constituir sobre el reino ciento veinte sátrapas, que gobernasen en todo el reino. 2 Y sobre ellos tres gobernadores, de los cuales Daniel era uno, a quienes estos sátrapas diesen cuenta, para que el rey no fuese perjudicado. 3 Pero Daniel mismo era superior a estos sátrapas y gobernadores, porque había en él un espíritu superior; y el rey pensó en ponerlo sobre todo el reino. “

Qué es sátrapa? Qué significa?

En algunos lugares, creo que en Nicaragua, usamos la palabra sátrapa a alguien malo, perverso.

Pero no es ese su significado en la Biblia.

Sátrapa: príncipe, consejero, gobernador de una provincia

Vamos a ver en la Biblia, cual fue la respuesta de Daniel:



Daniel 6:10 “Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes.”

Daniel no salió en su defensa ante el rey.  Su respuesta fue la oración.

Daniel solo confió en Dios, y su relación o comunicación con Dios la hacía tres veces al día.

Vamos a ver en la Biblia que también el rey David, también vio la importancia al igual que Daniel, de orar tres veces al día.

Salmos 55:16-18 “En cuanto a mí, a Dios clamaré; Y Jehová me salvará. 17 Tarde y mañana y a mediodía oraré y clamaré, Y él oirá mi voz. 18 El redimirá en paz mi alma de la guerra contra mí, Aunque contra mí haya muchos.”

Vemos nuevamente en esta otra lectura, la confianza que tenía el rey David, cuando dice verso 17 “Y el oirá mi voz”.

Y aún si esto no le bastaba, el rey David, alababa a Dios siete veces al día.

Salmos 119:164 “Siete veces al día te alabo A causa de tus justos juicios.” 

Mi oración = Mi relación personal con Jesucristo
Para reflexionar sobre el significado de la relación personal con Jesucristo, vamos a preguntarnos:

Que es una relación?

Es la correspondencia o conexión entre dos o más cosas.

Existen diversos tipos de relaciones: (personales)

Amistad
Noviazgo
Esposos
Familia en general
Compañeros de trabajo

Como se mantiene o se aviva una relación?

Manteniendo una buena comunicación.
Compartir puntos de interés, necesidades
Teniendo confianza en la otra parte
Siendo sincero, honesto, respetuoso, fiel, aconsejando, apoyando
Amar sin esperar nada a cambio.

Al contrario de mantener viva una relación, vemos que las causas que estropean esta relación son:

Poca comunicación (lejanía)
No tener nada que compartir, conversar
Desconfianza en la otra persona
Traicionar,
Ser falso, mentiroso
Adulador
Egoísta
Falta de respeto

Como debe ser nuestra relación con Dios/Jesucristo

En amarlo, en confiar en El, serle fiel (no hoy si mañana no)

Mi relación con Jesucristo, comparando con otros tipos de relación, como mi relación con mi esposa, novia o un amigo, etc., debe tener los siguientes aspectos:

Comunicación : Orando
Tema : Compartir temas de interés mutuos, necesidades.
Tiempo : Por la mañana, todo el día

Si Jesús es nuestro amigo, debemos de hacer la voluntad de Él, lo que quiere para cada uno de nosotros.

No nuestra voluntad.

No es Jesucristo que depende de nosotros ni necesite de nosotros, ni mucho menos que confíe en nosotros.
Jesucristo nos ama.  

Nosotros dependemos de Él, necesitamos de Él, debemos de confiar en El.

Porque le llamamos “relación personal”?

Porque es individual, no es en "combo" familiar, no se puede delegar en otra persona.

Yo no puedo hacer la oración de aceptación de Jesucristo en nombre de otra persona.

Aunque en nuestra oración, incluyamos a nuestras familias, amigos, etc. Esto no indica que nuestros familiares ya vivan o tengan una relación personal con Jesucristo.

Como podemos saber el estado de una relación?
Si tomamos como ejemplo una relación de pareja, sean esposos, novios, amigos, etc.  La situación de su relación la podemos medir en varios aspectos por ejemplo:

El trato que se da uno al otro, consideración, afecto, respeto.
Si tienen una comunicación fluida
Si se tienen amor.

En la medida que nuestra comunicación, confianza, tema, tiempo que dediquemos a Jesucristo, así será nuestra relación con El.

Podemos medirla en varios niveles:

Buena Regular Mala

Mi relación personal con Jesucristo
Cuando un pecador se arrepiente, y acepta a Jesucristo como su Señor y su Salvador, empieza a vivir una nueva vida.

Cuando este nuevo cristiano habla de las maravillas que Jesucristo ha hecho en su vida, a veces hemos oído decir:

“A partir que comencé una relación personal con Jesucristo mi vida cambió, etc.”.

Pero no se puede tener una relación personal con Jesucristo, solamente con haberlo aceptado y dejar atrás los pecados que nos ataban, y eso es todo.

No.

No se puede tener una relación personal con Jesucristo, solamente leyendo unas cuantas citas bíblicas solo los domingos.

No.

Tampoco se establece una relación personal con Jesucristo, cuando solo lo buscamos por una necesidad.

La relación personal con Jesucristo es más que eso.

Es una vivir una vida de oración. 
Es una vida en constante comunión con Jesucristo, viviendo su voluntad, aceptándolo realmente como nuestro Señor, nuestro Amo.

Es tu modo de vida.

Tiene que ver con los sitios que frecuentas, tu nueva familia, tus amistades, tu cambio de actitud, tu carácter.

Podemos agregar otras que parecen pequeñas o insignificantes:

Tu música, tu ropa, tu porte y aspecto, etc.

El rey David, sabía de esta relación personal con Dios.

En la Biblia quedó registrada su fidelidad a Dios.

1Samuel 13:14 “Mas ahora tu reino no será duradero. Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón, al cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Jehová te mandó.”

Este varón que se menciona en esta lectura, es el rey David,  el sucesor del rey Saúl.
Hay una alabanza que dice:

//David, David danzaba en la presencia del Señor, y el pueblo se regocijaba. //
Porque David andaba, conforme el corazón de Jehová..

En el contexto, el rey Saúl no había obedecido, o esperado la promesa de Dios, y quiso actuar por su propia voluntad, sin confiar en Dios.

Nuestra relación con Jesucristo debe ser conforme su corazón, conforme su voluntad, no conforme a nuestra voluntad como hizo el rey Saúl.

Dios entiende el lenguaje del corazón, y éste es el lenguaje en el cual hemos de esperar en Dios.

1Samuel 16:6-7 “Y aconteció que cuando ellos vinieron, él vio a Eliab, y dijo: De cierto delante de Jehová está su ungido. 7 Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.” 

Dios mira el corazón nos quiere decir, que Dios sabe las intenciones de nuestro corazón.

Dice la Biblia que lo que sale de nuestra boca sale del corazón.

Mateo 12:34-35 “¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca. 35 El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas.”

Por eso Jesucristo que escudriña nuestros corazones, sabe de que estamos hechos.

Jesucristo sabe si lo que hablamos o decimos es realmente de “corazón”.

Jesucristo sabe cuando lo amamos de corazón, cuando le estamos pidiendo de corazón.

Jesucristo quiere que por medio de la oración, le brindemos la honra y gloria a su nombre, para que cumplamos la obligación que tenemos de observar sus estatutos y guardar sus leyes, y estar más y más atentos a las mismas.

Esa es nuestra relación personal con Jesucristo.

Que lo honremos, que hagamos su voluntad, que guardemos su palabra.

Ejemplo: Mi relación con mi esposa
Es mi esposa los lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo.  No puedo estar sin comunicarme con ella diario. Es mi esposa para toda la vida, hasta que la muerte nos separe.
No puedo decir el martes y viernes no es mi esposa, los otros días si es mi esposa.

Relación de novios
La relación de los novios, mientras sean novios se les llama novios, pero no pueden ser novios en enero, amigos en febrero, no hablarse en marzo, volver a ser novios en abril, etc.

Relación de amigos
Igual la relación con un amigo, no es amigo por un año, luego el otro año si es mi amigo el que viene no.

En los mismos términos, no puede ser así nuestra relación personal con Jesucristo.

Que un domingo que otros nos acordamos de Él, nos congregamos, oramos, lo alabamos, y luego de lunes a sábado ni tocamos la biblia, ni leemos su palabra, etc.

O solo cuando tenemos problemas lo buscamos.

Que podemos conversar con Jesucristo?
Tenemos muchas cosas que conversar con Jesucristo, no solamente es pedirle por nuestras necesidades materiales, que El ya conoce.

Dar gracias
Si éramos como ovejas descarriadas, debemos de dar gracias a Jesucristo por habernos sacado de las tinieblas y traernos a la luz.

Confesar nuestros pecados
Si el Espíritu Santo nos convence de pecado, si la palabra de Dios es útil para amonestarnos, debemos de confesar nuestros pecados a Dios para ser perdonados, y someternos a su voluntad.

Debemos de Alabarlo
Si la palabra de Dios nos da consuelo, debemos de alabarlo.

Estamos en constante peligro, pedirle protección
Estamos rodeados continuamente de enfermedades y de muerte, cuyas saetas vuelan de día y de noche; por eso debemos de pedirle a Dios su protección al acostarnos o al levantarnos, para ponernos bajo su protección.

Nuestras almas están aún más en peligro, pues es contra ellas que nuestro sutil y fuerte adversario, el diablo, está haciendo guerra, y procura devorarnos; por eso debemos pedirle su protección de su gracia, que nos revista de su armadura para que podamos resistir las acechanzas y violencias de Satán, para que no nos sorprenda y caigamos en pecado, y en tentación que consiga derrotarnos.

Tenemos familiares por quien orar
No todos los miembros de nuestra familia conocen a Dios.  Debemos pedir que Dios los llame, que el Espíritu Santo los convenza de pecado, que acepten a Jesucristo como su Señor y su Salvador.

Tenemos necesidades y peticiones
Muchos estamos pasando por pruebas y tribulaciones, que queremos que Dios nos dé respuesta

Tenemos algunas enfermedades o estamos afligidos
Debemos de buscar el socorro o la ayuda de Dios para poder sobrellevar estas cargas.

Si tenemos todo esto y más para decirle a Dios, ¿qué nos impide decírselo?

Por qué no decir como decía el rey David, “de mañana oirás mi voz”?  El rey David lo decía con absoluta fe que su oración iba a ser escuchada.

Porque no le decimos nosotros:

“A partir de hoy, por la mañana, tarde y noche oraré, y tu Jehová oirás mi voz, tengo tanto que contarte”

Salmos 103:1-5 “Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre. 2 Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios. 3 El es quien perdona todas tus iniquidades,  El que sana todas tus dolencias; 4 El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias; 5 El que sacia de bien tu boca De modo que te rejuvenezcas como el águila.”

En Dios, en el nombre de Jesucristo, tenemos todas estas promesas al alcance de nuestra mano.

En qué tiempo podemos conversar con Jesucristo?
Salmos 63:1-4 “Dios, Dios mío eres tú; De madrugada te buscaré;  Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, En tierra seca y árida donde no hay aguas, 2 Para ver tu poder y tu gloria, Así como te he mirado en el santuario. 3 Porque mejor es tu misericordia que la vida;  Mis labios te alabarán. 4 Así te bendeciré en mi vida; En tu nombre alzaré mis manos.” 

En estas lecturas hemos leído que el tiempo establecido para conversar con Dios era por la mañana en la madrugada, ya que en ese tiempo hay mas intimidad, mas privacidad, hay menos o casi ningún ruido, distracción, no hay llamadas al celular, ni mensajes de texto, etc.

Durante la mañana que es la primera parte del día, busquemos a Dios, entremos en oración en comunicación con El.  Entreguémosle a Dios lo primero de cada día.

Por la mañana nos sentimos renovados y en el mejor estado de ánimo. Nuestros espíritus han sido avivados por el descanso y sueño de la noche, y vivimos una especie de vida nueva, y las fatigas del día anterior han sido olvidadas.

Por cuánto tiempo debemos de tener la relación con Jesucristo?
Durante todos los días de nuestras vidas.

No es una relación variable, hoy si mañana no.

Debe ser una relación personal diaria, de todos los días, durante toda nuestra vida.  Es una relación personal duradera, eterna.

Que debemos hacer?
Busquemos todas las madrugadas a la Estrella de la Mañana, a Jesucristo.

Gocémonos en ver sus maravillas en los cielos, como la luz de la aurora, “Que va en aumento hasta que el día es perfecto.” Proverbios 4:18

No sabemos lo que nos traerá el día de hoy; no sabemos las noticias que nos traerá la mañana, o lo que puede sucedernos antes de la noche, y por tanto, tenemos que pedir a Dios que nos dé de su gracia para poder realizar nuestros deberes y dificultades que no podemos prever.

Que nuestra fuerza sea suficiente para mantenernos en conformidad con toda la voluntad de Dios.

Debemos de llevar nuestras aflicciones diarias con sumisión a su voluntad.

Podemos recibir tribulaciones en la carne, una cosa u otra que va a ocurrir que nos duela, algo en nuestras relaciones, sucesos referentes a la familia o amigos, o a la vocación, todos ellos a causa de aflicción.

Quizá tengamos cada día dolor corporal o enfermedad, o alguna cruz o contrariedad en nuestras vidas.

¿Estamos esperando buenas noticias, un buen resultado de algo? 

Esperemos en Dios todos los días, hasta por la noche.

Salmos 4:8 “En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.” 

Solo manteniendo este nuevo estilo de vida, y haciendo esto, podemos decir:

Yo tengo una relación personal con Jesucristo.

Que Dios te siga bendiciendo.

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