La ceguera espiritual


Juan 9:1-5 Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento. 2 Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido ciego? 3 Respondió Jesús: No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él. 4 Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el día dura; la noche viene, cuando nadie puede trabajar. 5 Entre tanto que estoy en el mundo, luz soy del mundo. 6 Dicho esto, escupió en tierra, e hizo lodo con la saliva, y untó con el lodo los ojos del ciego, 7 y le dijo: Vé a lavarte en el estanque de Siloé (que traducido es, Enviado). Fue entonces, y se lavó, y regresó viendo.

Vamos a reflexionar sobre el tema de ceguera espiritual.

Vamos a recordar un refrán que dice:
No hay peor ciego que el que no quiere ver. Ni peor sordo que el que no quiere oír.

Por ejemplo: Un padre que tiene un hijo, que a cada rato lo llaman al colegio por su mala conducta, que lo cambia de colegio cada año, que ha repetido años por salir reprobado y el padre dice: Es que le tienen envidia a su hijo.

La realidad de este padre, es que tiene a un hijo que es mal estudiante, con mala conducta, que no se lleva bien con nadie.

En este ejemplo el padre no quiere ver la verdad.


Pero ahí está la verdad: en los hechos

Y en la lectura principal del día de hoy, vamos a ver que esto es que literalmente les sucedió a los fariseos, que viendo, no quisieron reconocer el milagro que Jesucristo hizo.

La doctrina de ellos, con la cual fueron educados no les permitió ver el milagro que Jesucristo hizo procedía de Dios.

A.- La gente se sorprende del milagro
Juan 9:8-12 Entonces los vecinos, y los que antes le habían visto que era ciego, decían: ¿No es éste el que se sentaba y mendigaba? 9 Unos decían: El es; y otros: A él se parece. El decía: Yo soy. 10 Y le dijeron: ¿Cómo te fueron abiertos los ojos? 11 Respondió él y dijo: Aquel hombre que se llama Jesús hizo lodo, me untó los ojos, y me dijo: Vé al Siloé, y lávate; y fui, y me lavé, y recibí la vista. 12 Entonces le dijeron: ¿Dónde está él? El dijo: No sé. 

El hombre que estaba ciego de nacimiento, causa sorpresa en sus vecinos y amigos, al punto que les parecía que era otra persona.

Por eso el ciego, les dice: Yo soy.  Y aun vemos que el ciego no conocía quien lo sanó, porque les dice: No sé.

B.- Los fariseos interrogan al ciego sanado
Juan 9:13-15 Llevaron ante los fariseos al que había sido ciego. 14  Y era día de reposo cuando Jesús había hecho el lodo, y le había abierto los ojos. 15 Volvieron, pues, a preguntarle también los fariseos cómo había recibido la vista. El les dijo: Me puso lodo sobre los ojos, y me lavé, y veo. 

El ciego les explica cómo fue que recibió su sanidad: en dos palabras: Le puso lodo y me lavé. Y ahora ya veo.

En esto vemos la obediencia del ciego. El no preguntó que porqué con saliva, que mejor con otra cosa, o con agua limpia.

Dios le estaba dando la visión natural y la visión espiritual.

C.- Jesús no guardó el día de reposo
Juan 9:16 Entonces algunos de los fariseos decían: Ese hombre no procede de Dios, porque no guarda el día de reposo. Otros decían: ¿Cómo puede un hombre pecador hacer estas señales? Y había disensión entre ellos. 

En esta lectura vemos que los fariseos, dicen que el que hago algo en el día de reposo, no puede ser de Dios.  El que hacía algo en el día de reposo era considerado pecado ante Dios, en otras palabras un pecador.

Ellos se preguntaban, cómo un pecador podía hacer esas señales?

Vamos a escudriñar en la Biblia un poco sobre el día de reposo, para luego volver a nuestro tema central.

Los fariseos tenían en sus ordenanzas, guardar el día de reposo:
Éxodo 35:2 Seis días se trabajará, mas el día séptimo os será santo, día de reposo para Jehová; cualquiera que en él hiciere trabajo alguno, morirá.

Vamos a revisar un caso de un hombre que en el día de reposo, fue a recoger leña.

Números 15:32-36 Estando los hijos de Israel en el desierto, hallaron a un hombre que recogía leña en día de reposo. 33 Y los que le hallaron recogiendo leña, lo trajeron a Moisés y a Aarón, y a toda la congregación; 34 y lo pusieron en la cárcel, porque no estaba declarado qué se le había de hacer. 35 Y Jehová dijo a Moisés: Irremisiblemente muera aquel hombre; apedréelo toda la congregación fuera del campamento. 36 Entonces lo sacó la congregación fuera del campamento, y lo apedrearon, y murió, como Jehová mandó a Moisés.

Esta es la ley que conocían los fariseos, la ley dada a Moisés, en donde cualquier persona que violara esta ley debía morir.

Veamos otra lectura en donde los discípulos no guardaron el día de reposo

Marcos 2:23-24 Aconteció que al pasar él por los sembrados un día de reposo, sus discípulos, andando, comenzaron a arrancar espigas. 24 Entonces los fariseos le dijeron: Mira, ¿por qué hacen en el día de reposo lo que no es lícito?

Por eso los fariseos estaban escandalizados que Jesús hiciera algo en el día de reposo.

Marcos 2:25-27 Pero él les dijo: ¿Nunca leísteis lo que hizo David cuando tuvo necesidad, y sintió hambre, él y los que con él estaban; 26 cómo entró en la casa de Dios, siendo Abiatar sumo sacerdote, y comió los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer sino a los sacerdotes, y aun dio a los que con él estaban? 27 También les dijo: El día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo.

Nuestro Señor Jesucristo, sabía lo que los fariseos pensaban sobre el día de reposo

Mateo 12:9-14 Pasando de allí, vino a la sinagoga de ellos. 10 Y he aquí había allí uno que tenía seca una mano; y preguntaron a Jesús, para poder acusarle: ¿Es lícito sanar en el día de reposo? 11 El les dijo: ¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si ésta cayere en un hoyo en día de reposo, no le eche mano, y la levante? 12 Pues ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? Por consiguiente, es lícito hacer el bien en los días de reposo. 13 Entonces dijo a aquel hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y le fue restaurada sana como la otra. 14 Y salidos los fariseos, tuvieron consejo contra Jesús para destruirle. 

Veamos otra lectura que los llama hipócritas a los fariseos por guardar el día de reposo, cuando hacían lo contrario.

Lucas 13:15  Entonces el Señor le respondió y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros ¿no desata en el día de reposo su buey o su asno del pesebre y lo lleva a beber?

Jesucristo les estaba diciendo que ya no estaban bajo la ley de Moisés, que ahora estaban bajo la gracia.

Y El hizo muchas cosas el día de reposo.

Juan 5:16 Y por esta causa los judíos perseguían a Jesús, y procuraban matarle, porque hacía estas cosas en el día de reposo

Continuemos con el tema central, sobre la ceguera espiritual, en donde los fariseos, que tenían en su ley guardar el día de reposo, esto hizo que no creyeran que este milagro procedía de Dios.

D.- Los fariseos vuelven a interrogar al ciego y a su familia
Juan 9:17-23 Entonces volvieron a decirle al ciego: ¿Qué dices tú del que te abrió los ojos? Y él dijo: Que es profeta. 18 Pero los judíos no creían que él había sido ciego, y que había recibido la vista, hasta que llamaron a los padres del que había recibido la vista, 19 y les preguntaron, diciendo: ¿Es éste vuestro hijo, el que vosotros decís que nació ciego? ¿Cómo, pues, ve ahora? 20 Sus padres respondieron y les dijeron: Sabemos que éste es nuestro hijo, y que nació ciego; 21 pero cómo vea ahora, no lo sabemos; o quién le haya abierto los ojos, nosotros tampoco lo sabemos; edad tiene, preguntadle a él; él hablará por sí mismo. 22 Esto dijeron sus padres, porque tenían miedo de los judíos, por cuanto los judíos ya habían acordado que si alguno confesase que Jesús era el Mesías, fuera expulsado de la sinagoga. 23 Por eso dijeron sus padres: Edad tiene, preguntadle a él. 

En esta lectura los padres contestan así porque tenían miedo de los judíos, por eso los judíos vuelven a interrogar al ciego.

E.- Insisten en interrogar al ciego
Juan 9:24-29 Entonces volvieron a llamar al hombre que había sido ciego, y le dijeron: Da gloria a Dios; nosotros sabemos que ese hombre es pecador. 25 Entonces él respondió y dijo: Si es pecador, no lo sé; una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo. 26 Le volvieron a decir: ¿Qué te hizo? ¿Cómo te abrió los ojos? 27 El les respondió: Ya os lo he dicho, y no habéis querido oír; ¿por qué lo queréis oír otra vez? ¿Queréis también vosotros haceros sus discípulos? 28 Y le injuriaron, y dijeron: Tú eres su discípulo; pero nosotros, discípulos de Moisés somos. 29 Nosotros sabemos que Dios ha hablado a Moisés; pero respecto a ése, no sabemos de dónde sea. 

En esta lectura oservamos que aún no creen lo que ya el hombre que era ciego y o quieren oir de nuevo.

F.¬- Respuesta del ciego
Juan 9:30 Respondió el hombre, y les dijo: Pues esto es lo maravilloso, que vosotros no sepáis de dónde sea, y a mí me abrió los ojos. 31 Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, a ése oye. 32 Desde el principio no se ha oído decir que alguno abriese los ojos a uno que nació ciego. 33 Si éste no viniera de Dios, nada podría hacer. 34 Respondieron y le dijeron: Tú naciste del todo en pecado, ¿y nos enseñas a nosotros? Y le expulsaron. 

El ciego les estaba enseñando a los fariseos. Les estaba dando una "cátedra", en sabiduría, sin ser educado como lo eran los fariseos.

Los fariseos estaban preocupados en saber de donde era Jesucristo.

Y lo maravilloso les dice, es que ustedes no se sepan de donde viene y el recibió el milagro de ser abierto sus ojos.

El ciego les da una clase: Dios no oye a los pecadores, solo a los que son temerosos de Dios y hacen su voluntad.

Y le agrega: Nunca se ha oído que alguien abriera los ojos a uno que nació ciego.

Si este (Jesucristo porque ni lo conocía), no viniera de Dios no podría hacer nada.

Y eso que era en día de reposo.

G.- Ceguera espiritual
Juan 9:35-41 Oyó Jesús que le habían expulsado; y hallándole, le dijo: ¿Crees tú en el Hijo de Dios? 36 Respondió él y dijo: ¿Quién es, Señor, para que crea en él? 37 Le dijo Jesús: Pues le has visto, y el que habla contigo, él es. 38 Y él dijo: Creo, Señor; y le adoró. 39 Dijo Jesús: Para juicio he venido yo a este mundo; para que los que no ven, vean, y los que ven, sean cegados. 40 Entonces algunos de los fariseos que estaban con él, al oír esto, le dijeron: ¿Acaso nosotros somos también ciegos? 41 Jesús les respondió: Si fuerais ciegos, no tendríais pecado; mas ahora, porque decís: Vemos, vuestro pecado permanece. 

Si fuéramos ciegos no tendríamos pecado

Pero como vemos, dice la Biblia que nuestro pecado permanece.

Esto es la ceguera espiritual, que pudiendo ver con nuestros ojos, andamos como ciegos en sentido espiritual.

Recordemos el refrán:
No hay peor ciego que el que no quiere ver. No hay peor sordo que el que no quiere oír.

No hay ciego más ciego que aquel que no quiere ver sus faltas.

No hay sordo más sordo que aquel que no quiere oír lo que no le gusta.

Síntomas de la ceguera y sordera espiritual:

Lo dice la Biblia

Mateo 13:15 Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado,  Y con los oídos oyen pesadamente,  Y han cerrado sus ojos;  Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y con el corazón entiendan, Y se conviertan, Y yo los sane 16 Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen. 17 Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron


1.- Tener el corazón engrosado.
2.- Oir pesadamente
3.- Tener sus ojos cerrados
4.- No entienden las cosas espirituales.


La luz de Jesucristo nos quita la ceguera espiritual
Efesios 5:8-14 Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz 9 (porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, justicia y verdad), 10 comprobando lo que es agradable al Señor. 11 Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas; 12 porque vergonzoso es aun hablar de lo que ellos hacen en secreto. 13 Mas todas las cosas, cuando son puestas en evidencia por la luz, son hechas manifiestas; porque la luz es lo que manifiesta todo. 14 Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes, Y levántate de los muertos,  Y te alumbrará Cristo.

Nos manda a que no participemos en las obras infructuosas, las que no dan fruto, de las tinieblas

Cuando reconocemos que somos pecadores y el Espíritu Santo nos convence de pecado, es cuando llegamos a conocer la luz de Jesucristo.

El que está ciego espiritualmente no puede ver que no está haciendo la voluntad de Dios, más bien cree que las cosas que está haciendo son correctas.

Satanás nos quiere ciegos y sordos espirituales
Satanás fomenta mentiras en todos los ámbitos de la vida: mentiras filosóficas, psicológicas, económicas, religiosas y aún acerca de Cristo mismo.

Y la gente las cree porque quiere creerlas.

Porque son más fáciles, más lógicas, más aceptables, más creíbles que la Verdad.

Por eso vemos a gente que acepta con facilidad doctrinas anti bíblicas, doctrinas de anticristo, de demonios, doctrinas de hombres, como tantas sectas que conocemos.

La gente cree en las cosas más fáciles de comprender.

Por eso muchas creen en el mensaje de obras, que con lo que hagas, con el diezmo, las ofrendas, los pactos van a recibir bendición.

Porque eso es lo más fácil.

No hay arrepentimiento, no hay perdón, no hay oración, ni ayuno, no hay nada de corazón contrito y humillado ante Dios.

No.

Solo les interesa que hagas un pacto, que pongas la mano en el TV, que siembres, que pidas lo que quieras y con tu pacto en “fe” lo vas a lograr.

Ese es el secreto. Ese es el amarre. Ese es el enganche.

Esa es la venda.  Esa es la ceguera.

Nos convertimos en ciegos espirituales cuando solo vemos las cosas materiales, las cosas del mundo.

Satanás ha cegado el entendimiento.

2Corintios 3:13-17 y no como Moisés, que ponía un velo sobre su rostro, para que los hijos de Israel no fijaran la vista en el fin de aquello que había de ser abolido. 14 Pero el entendimiento de ellos se embotó; porque hasta el día de hoy, cuando leen el antiguo pacto, les queda el mismo velo no descubierto, el cual por Cristo es quitado. 15 Y aun hasta el día de hoy, cuando se lee a Moisés, el velo está puesto sobre el corazón de ellos. 16 Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará. 17 Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.

Verso 13:en aquello que había de ser abolido.

Solamente el Espíritu Sano de Dios nos puede dar la vista espiritual, porque donde está el Espíritu Santo hay libertad.  Nos libera de las ataduras del pecado, nos hace libres en Jesucristo.

Como quitarse la ceguera espiritual
Apocalipsis 3:18b ...y unge tus ojos con colirio, para que veas. 

Este colirio no es literal.

Nos dice que abramos los ojos que tengamos discernimiento espiritual de todas las cosas a nuestro alrededor.  Saber cuáles edifican, cuales nos llevan a dar buenos frutos.

9 llaves para no ser ciego espiritual
Fe, virtud, conocimiento, dominio propio, paciencia, piedad, afecto fraternal, amor.

2Pedro 1:9  Pero el que no tiene estas cosas tiene la vista muy corta; es ciego, habiendo olvidado la purificación de sus antiguos pecados. 10 Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás.

Es una promesa de Dios, que nuestros ojos y oídos van abrirse

Isaías 35:5  Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán. 6 Entonces el cojo saltará como un ciervo, y cantará la lengua del mudo; porque aguas serán cavadas en el desierto, y torrentes en la soledad. 

Igual como una alabanza que conocemos, es la promesa de Dios, para cada uno de nosotros.

Que Dios te bendiga y te guarde

2 comentarios:

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