Visión y llamado de Isaías

Isaías 6:1-2 En el año que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo. 2 Por encima de él había serafines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies, y con dos volaban. 

En esta visión de Isaías vemos cosas importantes como:

En otros profetas Dios esta visión se daba en varias ocasiones, pero en el caso de Isaías, solo se menciona esta vez de forma especial.

Nadie podía ver a Dios y contarlo o quedar vivo.

Vamos a leer en la Biblia, cuando Moisés estuvo conversando con Dios, le dijo Moisés que quería ver su gloria.

Pero Dios le dijo: que nadie podía ver su rostro.

Éxodo 33:20 Dijo más: No podrás ver mi rostro; porque no me verá hombre, y vivirá.

Y se narra en los siguientes versículos que Dios le tapó los ojos con su mano, y Moisés pudo ver su espalda, pero no su rostro.

Esto nos demuestra la magnitud de la gloria de Dios, en donde un hombre pecador no puede verlo y quedar vivo.

Por eso cuando Isaías en el verso 1 dice que vio a Dios, los judíos conforme lo dice la Biblia lo mataron aserrado a Isaías porque consideraban esto una blasfemia, ya que nadie podía ver a Dios y quedar vivo.

Hebreos 11:36-37 Otros experimentaron vituperios y azotes, y a más de esto prisiones y cárceles. 37 Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada; anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados;

Esto les pasaba a los hombres de fe, a los profetas de Dios.



Actualmente a los que llaman profetas no quieren recibir ningún maltrato, sino que al contrario andan en grandes hoteles, con lujos de toda clase.

Los llamados profetas actuales viven con toda clase de lujo y confort.

En la lectura inicial, en el verso 2, menciona a unos seres espirituales llamados serafines, que los describe con sus palabras como si tuvieran 6 alas o algo parecido a alas.

En otro estudio hablamos de los seres espirituales y sus jerarquías como son:
Mensajeros: Principados, Arcángeles, ángeles
Gobernadores: Dominios, Autoridades, Potestades
Consejeros: Serafines, Querubines, Tronos

Todos ellos están al servicio de Dios.

Sigue diciendo la lectura inicial:

Isaías 6:3-4 Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria. 4 Y los quiciales de las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la casa se llenó de humo. 

En este verso es la primera vez que en la Biblia, se menciona a Dios, con una característica repetida tres veces, como es Santo, santo, santo. (Kadosh)

Esta forma de repetirlo 3 veces es para que nos demos una idea de la magnitud que significa la santidad en Dios, porque esta es su característica.

Es como cuando queremos hacer énfasis en alguien que tiene el pelo blanco o demasiado canoso, es común decir que vimos a fulano canoso, canoso, canoso.

De esta forma pero en una magnitud inimaginable, Dios es Santo, santo, santo. Lo que denota que ningún pecador puede acercarse a su gloria.

Esta cualidad de santidad de Dios, la vemos en Apocalipsis, en donde alrededor del Trono Celestial habían cuatro seres vivientes, que adoraban a Dios

Apocalipsis 4:8 Y los cuatro seres vivientes tenían cada uno seis alas, y alrededor y por dentro estaban llenos de ojos; y no cesaban día y noche de decir: Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era, el que es, y el que ha de venir. 

Volviendo a Isaías, el verso 4 menciona que la casa se llenó de humo, ya que la presencia (Shekinah).

Esta presencia de humo o nube, era la forma como la gloria de Dios se hacía presente en el Templo de Dios.

Éxodo 24:15-18 Entonces Moisés subió al monte, y una nube cubrió el monte. 16 Y la gloria de Jehová reposó sobre el monte Sinaí, y la nube lo cubrió por seis días; y al séptimo día llamó a Moisés de en medio de la nube. 17 Y la apariencia de la gloria de Jehová era como un fuego abrasador en la cumbre del monte, a los ojos de los hijos de Israel. 18 Y entró Moisés en medio de la nube, y subió al monte; y estuvo Moisés en el monte cuarenta días y cuarenta noches.

Esta era la forma como Dios se hacía presente cuando su gloria descendía sobre un lugar.

Actualmente algunos engañadores se aprovechan de la inocencia de la gente y la falta de discernimiento, y dicen que ven una nube sobre el lugar, etc.

Isaías está describiendo el entorno de su visión, pero sabe de su condición de pecador, para tener tal privilegio.

Isaías 6:5-8 Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos. 6 Y voló hacia mí uno de los serafines, teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas; 7 y tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado. 8 Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí. 

Este efecto de sentirse muertos por ser pecador y estar en presencia de Dios, lo vamos a ver en la Biblia en otros personajes:

Gedeón fue un gran hombre de fe, uno de los jueces de Israel, y reconocido por su participación en las guerras de Israel contra sus enemigos.

En la siguiente lectura en donde Dios le comunica a Gedeón sus planes para dirigir al pueblo de Israel hacia la victoria.

Jueces 6:22-23 Viendo entonces Gedeón que era el ángel de Jehová, dijo: Ah, Señor Jehová, que he visto al ángel de Jehová cara a cara. 23 Pero Jehová le dijo: Paz a ti; no tengas temor, no morirás. 

Igual le pasó a Manoa quien fue el padre de Sansón, a quien Dios se la aparece en visión para decirles del nacimiento de su hijo, aún siendo su mujer estéril.  En este relato se narra que primero fue el ángel de Jehová que se apareció a su mujer, y luego Manoa, le rogó a Dios lo enviara nuevamente, y se apareció de nuevo a su mujer quien fue a llamar a Manoa para conversar con El.

Jueces 13:22-23 Y dijo Manoa a su mujer: Ciertamente moriremos, porque a Dios hemos visto. 23 Y su mujer le respondió: Si Jehová nos quisiera matar, no aceptaría de nuestras manos el holocausto y la ofrenda, ni nos hubiera mostrado todas estas cosas, ni ahora nos habría anunciado esto. 

Porque todos sabía que ver a Dios era morir irremediablemente.

Aquí vemos un gran misterio, en donde ni Moisés, ni Isaías, ni Gedeón, ni Manoa ni su mujer murieron.

En la Biblia está la respuesta:

1Timoteo 6:16 el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el imperio sempiterno. Amén.

Igual lo vemos en otra lectura:

Juan 1:18 A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.

Cómo podemos decir?

Y entonces a quién vieron?

Vieron al ángel de Jehová.

Algo muy interesante vemos en el verso 8, que Dios le dice quién irá por nosotros?

Cuando dice nosotros hable e plural.

Es muy interesante saber que en otros textos, Dios, también habla en plural

Lo vamos a ver en la creación del mundo.

Génesis 1:26-27 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. 27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.

Aquí leemos que dice: “hagamos” y luego verso 27 dice “creó Dios”.

De igual forma lo dijo cuando los hombres construían la torra de Babel, en donde querían llegar hasta el cielo.

En la tierra todos hablaban el mismo idioma.

Génesis 11:7 Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda el habla de su compañero.

En la lectura vemos que dice “descendamos y confundamos”.

Volviendo a lectura inicial, verso 8 le responde Isaías: Heme aquí, envíame a mí.

"Aquí estoy yo." Le dijo Isaías. "Envíame a mí"

Esto es lo que debemos decir cada uno: ofrecerse estar dispuesto a ir a predicar la palabra de Dios.

Pero lo que hacemos es quedarnos callados, en esto nadie levanta la mano. Nadie dice lo recibo. Eso es para mí.

Reflexiones sobre el tema: Visión y llamamiento

1.- Una visión de Dios trae convicción de pecado y no muestra la santidad de Dios.

No puede ser visión de Dios imaginarnos un futuro próspero, lleno de salud, dinero y amor, esto más bien es lo que materialmente todos deseamos.

2.- Hoy en día Dios no se comunica con su pueblo como en el pasado.

Hebreos 1:1-2 Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, 2 en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; 

Estando bajo la gracia, Dios nos habla por medio de su hijo Jesucristo a través de la palabra de Dios: La Biblia.

3.- El llamado de Dios está siempre vigente.
Apocalipsis 3:20 He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.  

Jesucristo está a la puerta haciendo el llamado.

Sólo que los oyen su voz y abren la puerta estarán con El.

Hay mucha gente necesitada de la palabra de Dios, lo que hace falta son trabajadores para su obra.

 Mateo 9:37-38 Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. 38 Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.

Ya la cosecha esta lista.

Muchas veces pensamos que necesitamos más tiempo para prepararnos para responderle a Dios: Aquí estoy.

Pero el tiempo está pasando.

Al igual que lo dijo nuestro Señor Jesucristo:

Juan 4:35 ¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega.

En esta lectura nos dice claramente que los discípulos decían que faltaban cuatro meses para la cosecha.

Jesucristo les dice que alcen sus ojos y miren los campos que ya están blancos para la cosecha.

Estamos en un mundo muy convulsionado lleno de violencia, mayor cantidad de países van aceptando uniones homosexuales, el cambio climático está cada vez peor, los países de USA, Israel, Siria, Irak, Irán, Rusia, están en amenaza de crear un conflicto de gran naturaleza. En Centroamérica a excepción de Nicaragua y Costa Rica, los asesinatos y robos diarios van en aumento.

Ya las señales se están dando con más frecuencia en muchas partes del mundo.

Ya se acerca la venida de Jesucristo por su Iglesia.

Porque su venida será como en los tiempos de Noé. Y así está el mundo actualmente.

Dios nos dice hoy que se necesitan más obreros para Su obra.

Por medio del Espíritu Santo un verdadero obrero se ofrece cuando ve la necesidad y responde como Isaías,

Isaías vio que había una necesidad, había un clamor de Dios y él respondió.

Nuestra necesidad número 1 es conocer a Dios y hacer su voluntad.

Para poder estar seguros de escuchar y responder a Su llamado.

Por eso debemos estar siempre sensibles a la voz de Dios.

Dios nos está hablando esta mañana y nosotros podemos no escuchar o a lo mejor podemos perder la oportunidad de trabajar para su obra.

Debemos pediré a Dios que ponga un corazón sensible a su voz para que podamos decirle: yo iré Señor a predicar el evangelio a los que no te conocen.

Muchas personas están en sus casas, muy cómodos sin saber nada de Dios, Otros sólo lo buscan o dicen "primero Dios", o "en el nombre de Dios", cuando pasan dificultades o enfermedades.

Y todavía no conocen que es Dios o no lo han aceptado. Y viven igual como el resto del mundo. Sin congregarse sin tener un tiempo especial para escuchar su palabra.

Millones de personas en el mundo andan dispersos, como ovejas que no tienen pastor.

O como decimos en Nicaragua sin un Norte, o del timbo al tambo, o viviendo el día a día, sin esperanza de salvación o vida eterna.

Nuestros familiares, amigos, vecinos y hasta los desconocidos necesitan que se les lleve la semilla de la palabra de Dios.

Debemos pensar cuando se dé el arrebatamiento, qué hicimos por nuestra familia, amigos, vecinos o desconocidos.

Reflexionemos en  las siguientes preguntas:

Les hablamos a nuestras familias, amigos, compañeros de trabajo, del evangelio de Jesucristo?

Les dijimos que pronto Jesucristo vendrá por su Iglesia?

Te imaginas a tus familiares o amigos que no participen en el arrebatamiento de la Iglesia?

O quizás tu familia o amigos no saben del arrebatamiento?

Has tenido tiempo para hablarles de este gran acontecimiento en el que pronto vendrá Jesucristo por su Iglesia?

Debemos de ser obedientes a la palabra de Dios y decir como Isaías: Aquí estoy yo. Envíame a mí,

Que Dios te bendiga y te guarde

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