La Salvación

Apocalipsis 3:5 El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles

Esta mañana vamos a reflexionar sobre la salvación.

Significado: liberación de un peligro o sufrimiento.

Para el cristianismo
Estado de felicidad y gracia eterna que provoca estar en el cielo en unión con Dios.

Entre los sinónimos se encuentran:

Rescate Libertad Liberación Salvamento
Redención Garantía Refugio Amparo
Protección Seguridad Resguardo

Vamos a ver de qué nos salvamos, quien es el que salva, como nos salva y como recibimos la salvación.



En el Antiguo Testamento:
1.- Salvación como liberación
Éxodo 6:6 Por tanto, dirás a los hijos de Israel: Yo soy JEHOVÁ; y yo os sacaré de debajo de las tareas pesadas de Egipto, y os libraré de su servidumbre, y os redimiré con brazo extendido, y con juicios grandes;

El pueblo de Israel había crecido mucho y fue tomado como esclavos por los faraones de Egipto, haciéndolos trabajar tareas pesadas a punta de látigo y migajas de comida.

Jehová promete salvación de Israel
Isaías 41:13-14 Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo. 14 No temas, gusano de Jacob, oh vosotros los pocos de Israel; yo soy tu socorro, dice Jehová; el Santo de Israel es tu Redentor. 

Redentor: viene de Redimir.

Redimir: librar a una persona de una obligación, un dolor o situación penosa.

Por eso vemos en la Biblia cuantas veces Dios libró de sufrimientos o de la muerte a muchos hombres en la Biblia:

Como cuando libró a todos los primogénitos de Israel de morir ante al ángel exterminador.

Como cuando libró al pueblo de Israel en el mar rojo.

Como cuando libró a Sadrac, Mesac y Adbedenego de morir quemados en el horno.

Como cuando libró a Daniel del foso de los leones.

Mientras el pueblo de Israel, era rebelde frecuentemente, Dios salva a sus hijos a causa de su nombre.

Salmos 106:6-11 Pecamos nosotros, como nuestros padres; Hicimos iniquidad, hicimos impiedad. 7 Nuestros padres en Egipto no entendieron tus maravillas; No se acordaron de la muchedumbre de tus misericordias, Sino que se rebelaron junto al mar, el Mar Rojo. 8 Pero él los salvó por amor de su nombre, Para hacer notorio su poder. 9 Reprendió al Mar Rojo y lo secó, Y les hizo ir por el abismo como por un desierto.

En el AT, se encuentra la promesa de salvación:

Isaías 35:4-6 Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará. 5 Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán. 6 Entonces el cojo saltará como un ciervo, y cantará la lengua del mudo; porque aguas serán cavadas en el desierto, y torrentes en la soledad. 

Esto fue dicho hace más de 700 años antes que se cumpliera.

La promesa era que el mismo Dios, o quiere decir que Dios de forma personal iba a venir a salvar a su pueblo.

En el Nuevo Testamento:

Aquí el ángel a quien presenta es a Jesucristo como nuestro Salvador.

Mateo 1:21-23 Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados. 22 Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo: 23He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, Y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros.

Aquí se estaba cumpliendo la profecía de más de 700 años atrás, en la que Dios personalmente iba a estar con su pueblo.

Cuando la madre de Jesucristo visita a su prima Elizabeth, quien estaba embarazada de Juan el Bautista.

Lucas 1:44-48 Porque tan pronto como llegó la voz de tu salutación a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. 45 Y bienaventurada la que creyó, porque se cumplirá lo que le fue dicho de parte del Señor. 46 Entonces María dijo: Engrandece mi alma al Señor; 47 Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador.

Porque aun María siendo escogida entre todas las mujeres, necesitaba a Dios como su salvador.

Incluso María siendo la madre de Jesucristo, dice, “su” salvador, porque también ella necesita ser rescatada o salvada.

De qué seremos salvados?

Seremos salvados o rescatados de la ira de Dios.

Romanos 5:8-9 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. 9 Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira. 

1Tesalonisenses 5:9 Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo, 

Porqué tenemos que ser salvados?
Romanos 6:22-23 Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna. 23 Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. 

Necesitamos de la salvación de nuestro Jesucristo, porque al estar separado de Dios nuestro premio o pago era la muerte.

Por eso la salvación es librarnos de las consecuencias del pecado y la remisión de nuestros pecados.

Cómo es que somos salvados?

Sin sangre no hay remisión de pecados

Hebreos 9:7 pero en la segunda parte, sólo el sumo sacerdote una vez al año, no sin sangre, la cual ofrece por sí mismo y por los pecados de ignorancia del pueblo;

Hebreos 9:11-12  Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación, 12 y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención. 

Hebreos 9:22 Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión.

Tenía que haber derramamiento de sangre, tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento.

En el AT, era la sangre de animales que era rociada por el sacerdote para perdón de los pecados.

En el Nuevo Testamento, fue la propia sangre de Jesucristo la que tuvo que ser derramada para perdón de nuestros pecados.

No es san Benito de Palermo, no es San Andres de la Palanca, ni la virgen, ni el Papa, ni Mahoma, ni Buda, ni nadie parecido.

Porque ellos no derramaron su sangre por nuestra salvación.

Quién es nuestro salvador?
Hechos 4:12 Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.

Nuestro Salvador es Jesucristo. No hay salvación en nadie más.

Dios envió a su hijo como salvador del mundo.

Juan 3:16-17 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. 17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. 

En el Nuevo Pacto, el término de la salvación se aplica casi exclusivamente a la redención y a la salvación eterna.

Como recibimos la salvación?

Somos salvados por fe, no por obras

Efesios 2:8-9 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe.

Debemos oír el evangelio
Efesios 1:13 En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,

Debemos arrepentirnos y cambiar nuestra mentalidad acerca del pecado

Hechos 3:19 Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio,

Debemos confesar el nombre del Señor
Romanos 10:8-10 Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: 9 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. 10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. 

Confesar que Jesucristo es el Señor con nuestra boca es sencillo.

Debemos vivir y andar como el anduvo, y lo que salga de nuestra boca sea para edificación solamente.

No escapará el que menosprecie una salvación tan grande
Hebreos 2:3 ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron,

No somos salvos siempre salvos
Esto quiere decir que no es bíblico que una vez que aceptamos a Jesucristo, no perderemos la salvación aunque cometamos el mayor de los pecados.

El alma que pecare esa morirá.

Debemos cuidar nuestra salvación
Filipenses 2:12 Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor,

La salvación es gratis es por fe, pero debemos cuidarla para no perderla.

Mateo 10:22 Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.


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